La Barquita

La Barquita es uno de los focos urbanos a la orilla del río Ozama cuyo asentamiento recibe el sobrenombre de “zona de alto riesgo”, pero además figura en diversos estudios que concluyen que se trata de una población que debe ser trasladada a nuevos proyectos habitacionales.

La lista de los proyectos y planes de traslado e intervenciones urbanas es larga; y son muchos los niños que se hicieron adultos esperando que uno de tantos planes se ejecute.

No hay que ser un experto, arquitecto o urbanista para darse cuenta de la situación que se vive en esa zona con el paso de un mal tiempo, una vaguada o una tormenta tropical. Sencillamente, La Barquita está asentada en una zona de riesgo.

Todos los planes están publicados y disponibles, hay censos hechos y actualizados de tiempo en tiempo de los vecinos, las dependencias del Gobierno, de antes y de ahora, que se vinculan con el problema urbano de La Barquita saben lo que se debe hacer. Solo ha faltado voluntad.

Una voluntad que cambie drásticamente el destino de esa comunidad y sus habitantes. Allí todos ganarían con el traslado, incluido el medio ambiente, con una mejor salud del río Ozama si se produce el traslado del asentamiento.

Esperemos que eso suceda, al menos, en el presente cuatrienio.