Martes, 21 de mayo, 2019 | 2:42 am

La ambición rompe el saco



Si es verdad que la ambición “rompe el saco”, entonces, el mundo está repleto de ambiciosos desproporcionados, que están dispuestos a poner en riesgo lo que tienen, incluso su vida, para seguir acumulando dinero, aunque estén conscientes de que están limitados por diversos factores, entre ellos lesiones y edad.

La mejor definición de ambición es tener un “deseo intenso y vehemente de conseguir una cosa difícil de lograr, especialmente riquezas, poder o fama”.

No creo que la ambición per sé sea del todo perjudicial, porq ue hay situaciones en donde se hace necesaria para lograr algunos objetivos, pero de ahí a llevarla todo el tiempo como bandera, puede generar más grandes perjuicios que beneficios.

En el mundo de los deportes han sido miles, muchos de ellos dominicanos, los atletas de primer nivel que han terminado su carrera de muy mala manera, por querer traspasar los límites de sus capacidades.

Y en este caso también se aplica a la perfección el muy conocido refrán de que “el que mucho abarca poco aprieta”.

Esa ambición se aplica a Manny Pacquiao, ya con 40 años, quien por su labor dentro y fuera del ring tiene millones de admiradores, pero al seguir activo se arriesga a recibir una lesión permanente que ponga en peligro hasta su vida.

Su próxima pelea en julio 20 ante Keith Thurman, es un riesgo al que ya no debía exponerse.

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