La actividad económica y el arrastre estadístico

La actividad económica y el arrastre estadístico

La actividad económica y el arrastre estadístico

Daris Javier Cuevas

Como se sabe, cada uno de los aspectos económicos ejercen directa o indirectamente influencia en la vida de cada persona: los precios, los impuestos, los salarios, los créditos, los problemas del desempleo la inflación, etc. Sin lugar a dudas, estos temas permiten inferir que en muchos aspectos nuestra vida gira, en gran parte, alrededor de la economía.

También se trata de que de que la economía se torna bastante compleja ya que abarca el interés por el desarrollo económico, la inflación, los precios, el desempleo, el nivel de ingreso social, de las recesiones. Obviamente, siempre en el marco de los asuntos fundamentales tales como la producción de bienes y servicios representados en el mercado de oferta y el consumo representado en el mercado de la demanda.

En sentido más amplio, en economía el investigador y/o analista debe aproximarse a los hechos y a la interpretación de los fenómenos económicos y encontrar los procedimientos adecuados para prevenir problemas como el desempleo, la inflación el deterioro de la capacidad económica de los habitantes, etc. Por tal razón, las estadísticas permiten que la gran cantidad de información que se recoge en forma numérica tanto sobre hechos económicos, como sobre comportamientos sociales puedan ser interpretados y relacionados de manera más objetiva.

A la Luz de la razón, un minucioso análisis estadístico encuentra en el campo de la economía muchas de las aplicaciones más importantes. Pues en sentido general, los modernos modelos macroeconómicos, la teoría del crecimiento, la previsión de las fluctuaciones económicas se basa en modelos matemáticos, los cuales son aproximaciones que tienden a estar sujetos a variaciones por eventos inesperados, en virtud de que la acción económica se subordina a la estructura política de la sociedad ya que, por lo general, la inestabilidad económica conduce a la inestabilidad política.

Debido a que las informaciones económicas son muy riesgosas cuando se maniobran y se puede caer fácilmente en una falacia de consecuencias impensables. Esto así, ya que las falacias, por lo tanto, construyen trampas lógicas en las que fácilmente se puede caer por parte de quienes desconocen sus riesgos y por las consecuencias de que las informaciones al alterarse se desacrediten y generen el efecto contrario.

Los economistas siempre tienen presente la sesuda reflexión del premio Nobel, Paul Samuelson, cuando enfatizaba de que “el razonamiento lógico es la clave del éxito para dominar los principios fundamentales, mientras que la ponderación sagaz de los datos empíricos es la llave para dominar las aplicaciones económicas”. Una presunción acertada ilumina los diversos datos empíricos por los conocimientos que acerca de ello facilita, así mismo su análisis, máxime cuando en la actualidad nadie puede alegar la privacidad y exclusividad de las cifras.

Cuando se observa el comportamiento del PIB real en la economía dominicana, y global, en el contexto de la pandemia se puede observar la ausencia de una tendencia de crecimiento ascendente continuada, es decir, el crecimiento económico, y solo brota en un período relativamente corto, de cinco meses, con una moderada expansión de la economía muy frágil. Pero resulta que los indicadores económicos son datos informativos que permiten determinar el estado, medir el desempeño y pronosticar crecimientos o decrecimientos en una economía.

Pero resulta que el principal indicador para referirse al desempeño de una economía es la tasa de crecimiento del PIB de un año a otro, por ser el que incluye la mayor cantidad de información sobre el desempeño de la economía. Sin embargo, para comparar la evolución del PIB, solo debe tomarse el PIB nominal y llevarlo a términos reales, o a precios constantes, por medio del método de deflactación utilizando los índices de precios calculados para medir la variación de los PIB real y PIB nominal.

Con frecuencia los datos estadísticos hacen una mala jugada y pueden generar una ilusión irreal sobre el curso de la economía. Pues si no se tiene las debidas precauciones  analítica, entonces, se puede caer en la trampa de considerar el rebote estadístico como algo relevante, esto es, cuando el patrón de comparación se realiza entre el nivel muy bajo con el nivel elevado, razón por la que un análisis del comportamiento de la economía dominicana del 2020 con el 2021, en la fase de recuperación, lo que expresa es un estancamiento o rezago de la economía.



Daris Javier Cuevas

Daris Javier Cuevas

Economista-Abogado Máster y Doctorado en economía Catedrático de la UASD

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