Santo Domingo.- Los primeros seis merengues que grabó Kinito Méndez muy pocas veces los escuchó, ya que formarían parte de un álbum musical de su primer proyecto como solistas, las cuales nunca salieron a la luz y hoy el artista quisiera tener en su poder.
La historia de esas seis canciones es bastante interesante. En 1986 el inversionista colombiano de nombre Carlos, decidió invertir en la formación de un proyecto musical, cuyo líder sería Kinito Méndez.
El artista buscó las canciones. Cinco de ellas eran baladas adaptadas a merengue, pero una era de su autoría, titulada Sueño.
En medio de la grabación Kinito, quien para la época, su nombre artístico era Kenny Méndez, buscó a Rubby Pérez para que le hiciera los coros. Este hizo las tres voces, primera, segunda y tercera, y qué bien les quedaron.
Cuando terminaron de grabar, el inversionista, tras escuchar los coros hecho por Rubby, cambió de opinión y desechó el proyecto con el intérprete de Chachamba y se lo pasó a La voz más alta del merengue, quien para la época era una figura muy conocida, por temas como Volveré y El africano, cantados con Wilfrido Vargas.
Pero ya Kinito había grabado los seis merengues, con arreglos de Sonny Ovalles. Nadie había sabido del destino de esos merengues, ni siquiera su propio intérprete. Pero hoy, 40 años después Kinito quiere tener en su poder esas canciones, de las cuales, el canal de Youtube, Vigacentro, del merengólogo Charlie, puso a disposición de sus seguidores un fragmento de Sueño.
Otros títulos del disco son: Emilio y Alicia, Margarita, Detente, Cada día Te amo máss y Nena, según el aporte de Vigacentro.
La que subió fue el merengue Sueño, que el Hombre merengue grabó en 1986 y había dado por sepultada bajo tierra. Al no poder estrenar el tema y darlo por perdido, Kinito se lo pasó a Rikarena, orquesta que lo pegó en 1995, en esa ocasión, interpretado por Shiro Méndez, Henry Trinidad y Wester Hernández.
Pero por suerte, la versión original apareció, aunque sea un pedacito de esta y es muy notorio el arreglo de Sony Ovalles y la voz de Rubby Pérez en los coros.
Para Kinito, estos seis temas se quedaron engavetados en el estudio y por su suerte, como por arte de magia, cuando se creía que estas canciones no existían, apareció Sueño, con el estilo musical inconfundible de Sony Ovalles, romántica y hermosa.
Ahora el intérprete de Santo Merengue anda como un loco de contento detrás de estos seis merengues, de los cuales, los 5 restantes eran baladas adaptadas a este ritmo musical.
El agradecimiento de Kinito
Es por ello que Kinito ofrece una recompensa a quien se los consiga, los cuales daba por sepultados bajo tierra y que pocas veces pudo escuchar después que los grabó.
Pero la recompensa no es económica, sino de afectos, de cariño, de un autógrafo y por supuesto, hasta de una entrada a uno de sus bailes a quien se las consiga. Pero quién quita que el Hombre merengue se pase de contento cuando tenga esas canciones en su poder la recompensa sea más agradable y atractiva. Anímense merengólogos y coleccionistas de discos.
“Yo sería muy feliz si encuentro esas canciones, porque fue lo primero que grabé, mucho antes de entrar a Coco Bad y para mí, tenerlas tendría un gran valor sentimental. Así es que, mi gente, el que lo tenga que me avise, porque tengo una enorme contentura por solo escuchar un minuto y medio del merengue Sueño, que luego se lo di a Rikarena y ellos lo pegaron muy bien cuando salió ese proyecto en los 90”, dijo un Kinito locamente emocionado.
Ese tipo de hallazgos son una joya en la cultura del merengue romántico y de época, donde coleccionistas e investigadores y merengólogos, rastrean pistas de acetatos perdidos, maquetas o grabaciones inéditas que se quedaron en el olvido del estudio y que hoy resucitan gracias a YouTube.
Kinto Méndez promociona en este momento su más reciente merengue El calorazo, el cual en pocos días ha logrado impactar positivamente en los seguidores del ritmo, por su contagiosa música y sobre todo, porque se trata de combinar parte de los éxitos que hizo con Coco Band, Rokabanda y su propia orquesta, con cosas nuevas.