¿K ase?
Creo que debe haber consenso de que el año 2012 fue un año para olvidar; los indicadores económicos y las calificaciones internacionales que obtuvimos nos orientan hacia esa conclusión.
Sin embargo, superado ese escollo, los presagios para el 2013 no son nada halagüeños, por lógica desde el día primero de enero sentiremos una disminución en nuestro poder adquisitivo fruto de la entrada en vigencia de la reforma fiscal.
La necesidad de la reforma no se discute, lo que se discute es si quienes pagaremos las consecuencias de su aplicación, somos los que provocamos su imposición.
Es sobre esta parte donde el presidente de la república deberá definirse de una vez por todas en el 2013.
Hace apenas unos días que el jefe de estado declaró el 2013 como año del bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte, y si de algo se puede usar a Duarte es de referente ético.
Solo hay que recordar que cuando este retornó de Curazao con un cargamento de armas para el movimiento de insurrección, se le ofreció la presidencia de la republica y la declinó alegando que jamás seria presidente sin que la mayoría de los dominicanos votaran por él.
Juan Pablo Duarte no aceptó que se le regalara el título de presidente.
Danilo Medina sabe que si recibió apoyo para ser presidente de la república no fue porque le unía una estrecha amistad con quienes finalmente aportaron cuantiosos recursos para su campaña.
Esos recursos fueron aportados tan pronto los corruptos se percataron de que si el PRD ganaba podrían terminar en el calabozo.
Los dominicanos sabemos que para que Danilo Medina ganara tenía que aceptar ese apoyo sucio, y se supone que Danilo Medina sabe, por las protestas de los pasados meses, que los dominicanos no aceptan que él garantice impunidad por el apoyo recibido.
En las últimas semanas una frase pintoresca ha estado circulando por las redes sociales, cae como anillo al dedo en esta encrucijada: ¿K ase Danilo, honrar a Duarte o asegurar la impunidad, o k ase?