Justicia e impuestos
Según San Pablo el amor al dinero es la causa de todos los males. Razón no le falta en sociedades capitalistas como las actuales.
Y cuando el dinero no se obtiene mediante el trabajo nos encontramos con la corrupción.
Si una sociedad tolera que algunos terminen robando a otros y viviendo de esa riqueza con opulencia, todo el valor del trabajo honrado se convierte en una burla.
El que toma dinero de otros, tanto en la actividad privada, como en la gestión pública, es un ladrón.
La gestión de Danilo Medina que recién comienza está dando muestras muy elocuentes de honestidad y seriedad. Ningún otro gobierno, salvo el de Juan Bosch, ha mostrado en su primer mes de gestión tantos esfuerzos por combatir la corrupción como el actual.
Incluso ya está siendo sometido un funcionario de prisiones de la gestión pasada, pero le falta hincar más el diente.
La prensa más profesional en los últimos años ha documentado graves casos de corrupción que únicamente amerita un Ministerio Público con vocación de hacer justicia.
Espero de Danilo Medina la entereza para someter a la justicia a quienes nos han robado, sean del mismo partido o de otro partido, compueblano o de otra provincia.
Si nos va a demandar que paguemos más impuestos, lo menos que le podemos demandar es que lleve a los tribunales a quienes en el pasado reciente nos han robado nuestros aportes al erario público.