Juan Uribe es el amuleto de la suerte de Gigantes
Arlington, Texas.-El estadio está en Texas, pero el contingente de aficionados de los Gigantes de San Francisco se hace sentir cuando su jugador favorito viene a batear.
Cualquiera que lo escuche por primera vez podría confundirse y creer que están abucheando al jugador de cuadro dominicano.
El pegajoso coro retumba: primero, suena la letra u bien pronunciada, luego el resto del apellido.
U-ribe, U-ribe, cantan los fanáticos cuando Juan se acerca al plato.
El cántico refleja un vínculo histórico entre San Francisco y la familia Uribe.
José Uribe –su primo segundo– solía escucharlo cuando jugó con los Gigantes entre 1985-1992, incluido el equipo que perdió la Serie Mundial de 1989 ante Oakland, interrumpida por un terremoto.
José falleció en un accidente automovilístico en 2006 en la localidad dominicana de Juan Barón.
Juan Uribe aprecia la muestra de cariño. Es algo que te toca. Es el premio a tu trabajo en un deporte que lo juego con el corazón, dijo.
Aunque no domina el inglés, el veterano de 31 años es uno de los jugadores que mantiene relajado a los Gigantes con su constante buen humor.
Se lo puede describir como un talismán, para un club que quiere darle a su ciudad su primer título en la Serie Mundial. Pese a que arrastra una dolencia en la muñeca izquierda, el desempeño de Uribe esta postemporada ha sido cosa seria.
Uribe remolcó las carreras decisivas en los dos últimos triunfos de los Gigantes de San Francisco en la serie de campeonato de la Liga Nacional.