Puede que apenas haya acumulado 45 visitas al plato a nivel de Grandes Ligas, pero el dominicano Josué De Paula ya luce como alguien que podría marcar la diferencia para los Dodgers en el 2027 y más allá.
El mejor prospecto de los Dodgers (Nro. 4 en general, según MLB Pipeline) casi ni sintió el salto cuando fue ascendido directamente a las Mayores desde Doble-A Tulsa en septiembre. Se apegó a su avanzado enfoque en el plato bajo las luces más brillantes, luciendo como en casa fungiendo como bateador emergente en la postemporada.
JOSUE DE PAULA IS HERE. https://t.co/UhHlmIASKl
— Los Angeles Dodgers (@Dodgers) September 13, 2026
Como bateador, De Paula parece más que listo para ser titular de los Dodgers la próxima temporada. La gran interrogante es qué tanto puede mejorar con el guante, y si Los Ángeles puede permitirse el lujo de dejarlo pasar por un proceso de maduración a la defensiva a nivel de Grandes Ligas.
Según MLB Pipeline, la herramienta de fildeo de De Paula tiene una calificación de 40, la más débil de su repertorio. Pero la gerencia de los Dodgers se siente alentada por los avances que ya ha logrado a la defensiva, creyendo que, con más trabajo duro, es capaz de convertirse en un jardinero de esquina por encima del promedio.
“Creo que su mentalidad, y [la de] nuestro cuerpo técnico y la de todos nosotros, es convertirlo en el mejor jardinero defensivo que pueda ser para que sea un jugador completo”, comentó el gerente general Brandon Gomes en la conferencia de prensa de fin de temporada de los Dodgers el miércoles. “Porque eso es lo que esperamos de todos nuestros muchachos que pisan el terreno”.
De Paula se embasó en la mitad de sus 42 visitas al plato en su estadía de 11 juegos en las Mayores en septiembre, bateando de 31-10 (.323) con 11 bases por bolas y apenas cinco ponches. Esa pequeña pero productiva muestra fue suficiente para que los Dodgers lo incluyeran en el roster para la postemporada, donde recibió dos boletos en tres visitas al plato como bateador emergente.
“Es simplemente un bateador especial”, comentó el manager Dave Roberts.
Los Dodgers vieron lo suficiente de De Paula para confirmar lo que habían creído por mucho tiempo: Tiene el talento para batear el pitcheo de Grandes Ligas. Pero lo vieron sólo como un bateador a nivel de la Gran Carpa este año.
El presidente de operaciones de béisbol, Andrew Friedman, lo dejó claro cuando Los Ángeles envió a De Paula a las menores tras el regreso de Shohei Ohtani de la lista de lesionados en la última semana de septiembre
“Lo vemos como un bateador designado”, dijo Friedman en ese momento. “Y Shohei está de regreso; él va a tomar los turnos al bate como BD… Pero ver lo que [De Paula] hizo en el plato, la calma en la caja de bateo. Es lo que esperas, pero nunca lo sabes realmente hasta que lo ves”.
De Paula no tuvo muchas oportunidades para mostrar el progreso que logró a la defensiva. En total, sumó seis entradas en el jardín izquierdo, logrando un out en la única oportunidad defensiva que tuvo el 13 de septiembre en Miami. Pero trabajó en su defensa todos los días que estuvo con el equipo grande, saliendo a hacer trabajo temprano con el coach de tercera base y de los jardines, Dino Ebel.
No se trataba tanto de preparar a De Paula para patrullar el bosque izquierdo en el presente, sino de plantar una semilla para el futuro.
“Una cosa es que nosotros le digamos al muchacho: ‘Oye, esta es tu rutina diaria. Esto es lo que tienes que hacer’”, indicó Friedman. “Todos tuvimos 21 años en algún momento y pensábamos que teníamos todas las respuestas, y es simplemente difícil conectar esos puntos en tu cerebro”.
“Creo que su ascenso, la forma en que nuestros muchachos lo recibieron en el clubhouse, el estar rodeado de nuestros jugadores y ver cómo se preparan y qué hacen antes de un juego… de verdad caló en él de una manera que las palabras nuestras o de nuestro personal de liga menor no podrían haber logrado de la misma manera”.
Si De Paula puede convertirse en un jardinero izquierdo viable para jugar todos los días, podría provocar algunos de los mayores cambios en lo que sería una temporada muerta de transición para un roster de los Dodgers que busca rejuvenecerse. El ascenso de De Paula reduciría, como mínimo, al dominicano Teóscar Hernández a un rol más limitado, y como máximo, llevaría al equipo a buscar un compañero de cambio por el veterano jardinero.
Pero los Dodgers necesitan sentirse seguros de que el guante de De Paula es apto para jugar todos los días antes de comprometerse con él en el jardín izquierdo. Ya les encantó el crecimiento que vieron de él del 2025 al 2026, y creen que hay aún más potencial por explotar.
“Ahora estamos buscando un crecimiento real del 2026 al 2027”, señaló Friedman. “Y entonces, el cielo es el límite”.
Tomado de MLB.com (Sonja Chen).
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