TEGUCIGALPA, Honduras.- El vicepresidente estadounidense Joseph Biden y los jefes de estado de Centroamérica acordaron combatir con todas sus fuerzas la creciente actividad del narcotráfico y el crimen organizado en la región.
Trabajamos para reducir la demanda de drogas en Estados Unidos y el flujo de armas a la región… y nuestra responsabilidad es derrotar la actividad transnacional en conjunto", dijo Biden en una declaración a la prensa al concluir la cita de dos horas con los gobernantes del istmo.
"Las amenazas del narcotráfico y el crimen constituyen un peligro para la región y mi país", expresó.
"Y Estados Unidos está absolutamente comprometido a ganar esta batalla".
"Hemos destinado con más de 361 millones de dólares a combatir el narcotráfico en esta región y estamos pidiendo más dinero al Congreso" de Estados Unidos, añadió.
El vicepresidente estadounidense también afirmó que "estamos comprometidos a mantener apoyo financiero (a Centroamérica) y empeñados en lograr que los amigos centroamericanos tengan mejores opciones para mejorar su destino".
Biden propuso a los líderes centroamericanos que "nuestros gobiernos realicen una reunión anual de alto nivel para evaluar el progreso que logremos en materia de seguridad ciudadana" porque "los lazos que unen a Estados Unidos y Centroamérica son amplios y comunes".
Acompañaron a Biden en Tegucigalpa la secretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, el director de la oficina para el Hemisferio Occidental de la Casa Blanca, Dan Restrepo, y el asesor presidencial en seguridad, Toni Blinken.
Biden arribó a Tegucigalpa procedente de México en su gira por la región.
Estados Unidos busca aumentar la eficiencia de la cooperación con las naciones centroamericanas para combatir el crimen organizado porque ningún país en el continente tiene los fondos suficientes para librar esa lucha por separado, dijo el martes el jefe del Comando Sur, general Douglas Fraser, en una audiencia legislativa en Washington.
El militar advirtió que el crimen transnacional amenaza con desbordar la capacidad de las autoridades en algunas de las naciones centroamericanas.
La estrategia del Comando Sur para América Central, lanzada el 15 de enero, es la Operación Martillo, dedicada a interrumpir el tráfico marítimo ilícito en las zonas de origen en América del Sur y en las zonas de llegada en América Central.
El presidente hondureño Porfirio Lobo aseguró "esta fue una reunión concentrada en el tema de la seguridad ciudadana y para concertar acuerdos con Estados Unidos y Centroamérica en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico".
Lobo afirmó que "de una u otra manera, la inseguridad es un mal que nos aqueja a todos, pues todo lo expuesto por los jefes de gobierno del SICA evidencia que estamos luchando para reducir el índice de homicidios que en los últimos cinco años aumentó en Honduras en un 250%".
En Honduras, la tasa de homicidios cerró el 2011 con 86 por cada 100.000 habitantes, cuando el promedio mundial es de 8,8, de acuerdo a Organización Mundial de la Salud.
A la cita concurrieron el resto de presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) como Otto Pérez Molina de Guatemala, Mauricio Funes de El Salvador, Daniel Ortega de Nicaragua, Laura Chinchilla de Costa Rica y Ricardo Martinelli de Panamá. Por República Dominicana asistió su canciller Carlos Morales Troncoso.
Belice, el otro miembro del SICA, estuvo ausente del encuentro. La reunión también tuvo el objetivo de preparar la participación del presidente Obama en la Cumbre de las Américas en abril en Colombia. Lobo preside por seis meses el SICA, creado en diciembre de 1991.