Jet Set: a un año, todo igual

Claudio Caamaño Vélez.
Claudio Caamaño Vélez

Recién se cumplió un año de la tragedia del Jet Set, donde murieron 236 personas, muchas otras lesionadas permanentes y cientos de huérfanos, algunos de ambos padres.

Estos días la atención se ha centrado sobre los dueños de la discoteca y su irresponsable actitud, que roza lo criminal. De cómo ni siquiera se ha pasado a juicio de fondo, en un caso donde, como mucho, serán condenados a tan solo dos años de prisión.

Pero el verdadero monstruo no son los hermanos Espaillat. Hace un tiempo vi una película basada en hechos reales titulada “El Ángel de la Muerte”, sobre un enfermero asesino, y como los centros médicos cuando lo descubrían para no hacer escándalo y asumir responsabilidades se limitaban a desvincularlo, yendo de centro en centro matando pacientes, llegando a más de 400 en 17 años.

En la película, ya al final, cuando una colega le pregunta por qué hacía eso, él se limitó a decir: “Porque nadie me detuvo”.
Así es como los empresarios del Jet Set hicieron lo que se les permitió hacer. Y ellos, lejos de ser la excepción, son la regla.

Nadie inspeccionó el Jet Set en todos esos años, como no se inspecciona ninguna estructura de uso masivo. Y lo peor es que ese sistema de negligencia, permisividad e impunidad que permitió que eso pasara, sigue vigente e incuestionado.

Los dueños del Jet Set merecen recibir todo el peso de la ley, pero la fiebre no está en las sábanas. En nuestro país hay cualquier cantidad de infraestructuras (públicas y privadas) que no se inspeccionan para ver si fueron hechas correctamente y si mantienen su integridad con el tiempo.

Los muertos del Jet Set no hay forma de revivirlos, pero si podemos aprender para evitar que más sigan muriendo por las mismas razones.