Irving y Nuryn se lucen en obra
Franklin Domínguez debe estar satisfecho con la puesta en escena de su comedia teatral Que buena amiga es mi suegra, presentada el fin de semana en el Palacio deBellas Artes.
Desde la dirección de Enrique Chao, las excelentes actuaciones de Nuryn Sanlley, Irving Alberti, Miguel Lendor Papachín, Javier Grullón y Laura Lecler, hasta las acertadas y orgánicas escenografías de Fidel López y las luces de Lillyanna Díaz, todo estuvo en supunto.
Nuryn Sanlley es una veterana. Su histrionismo y versatilidad quedan más que demostrados en esta comedia. Simplemente, se roba el show.
Irving Alberti, sin mucho esfuerzo, logra una caracterización de marido en conflicto que merece respeto, no así de borracho, que la transición le cuesta un poco. Miguel Lendor (Papachín), quien lo mismo nos baila el más clásico de los ballets que nos interpreta al más impertinente de los vecinos, es sin duda un gran talento.
Javier Grullón es un artista integral al que ningún papel le ha quedado grande, hasta ahora, y Laura Leclerc desprende ternura y talento por allí donde pise. Es una verdadera artista.
Las funciones de esta obra continúan este fin de semana en la misma sala en Bellas Artes.