Irak: cinco muertos y 54 heridos en atentados en Bagdad y Mosul
BAGDAD.- Cinco personas murieron y otras 54 resultaron heridas el martes en una serie de atentados en el centro de Bagdad, a pesar del refuerzo de las medidas de seguridad, y en Mosul (norte) al día siguiente de la audición por el Parlamento de los responsables de seguridad del país.
Tres coches bomba estallaron en la capital iraquí. El primero explotó cerca de la embajada iraní, el segundo cerca del ministerio de Relaciones Exteriores y el tercero cerca del ministerio de la emigración y los desplazados.
Estas explosiones dejaron un total de cuatro muertos y 14 heridos, según un primer balance. Un cuarto vehículo fue descubierto por la policía en Bagdad, "con tres minas antitanque y cuatro bombas artesanales", según indicó a la AFP un general de policía que pidió el anonimato.
Estaba estacionado cerca de un retén de control que lleva hacia la "zona verde", sector central y ultraprotegido donde se encuentran, entre otros, la embajada estadounidense y el gobierno iraquí.
En Mosul (350 km al norte de Bagdad), una persona murió y 40 resultaron heridas en dos explosiones contra dos iglesias sirias, una católica y la otra ortodoxa, según la policía.
Esta es la cuarta ola de atentados, en cuatro meses, que golpea principalmente edificios oficiales de la capital, pese a las estrictas medidas de seguridad reinantes.
El pasado 8 de diciembre cinco potentes bombas provocaron la muerte de 127 personas y dejaron 448 heridos en Bagdad, en la tercera ola de ataques perpetrada desde agosto pasado en la capital de Irak.
El 25 de octubre diferentes explosiones causaron 153 muertos y más de 500 heridos. El 19 de agosto un doble atentado suicida contra los ministerios de Relaciones Exteriores causó 106 muertos y 600 heridos.
Los ataques se producen al día siguiente del fin de la audición por el Parlamento de los principales responsables de seguridad del país, que duró varios días. Los parlamentarios criticaron la mala coordinación entre los ministerios, quienes a su vez reprocharon al Parlamento que no otorgara los presupuestos necesarios para cumplir sus obligaciones, en particular la contratación de informantes.
El general estadounidense Ray Odierno, comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Irak, predijo recientemente una nueva ola de ataques antes de las elecciones legislativas previstas el 7 de marzo.