Intercambio de agendas EU-RD

Es muy evidente que Estados Unidos tiene su agenda muy definida con relación a República Dominicana, algunas de cuyas partes representan un gran sacrificio para este país mucho más pobre que la gran potencia del norte.

Pero la discusión interna, la que debe encausar el Gobierno dominicano, es si nosotros tenemos nuestra agenda frente a Estados Unidos y qué estamos haciendo para cumplirla.

Algunos podrán alegar que se trata de una relación con tintes coloniales en la que finalmente se impone el interés del fuerte. Pero quienes así piensan no tienen toda la razón.

Cualquier nación, más grande o más pequeña, donde saca mayor ventaja en una relación con otra es cuando su contraparte no tiene claro hacia donde va ni define con claridad cuáles asuntos son parte del interés nacional. Ahí es donde radica nuestra mayor debilidad.

Veamos: durante años el combate de los viajes ilegales y el narcotráfico eran asuntos prioritarios para Estados Unidos e hicieron que República Dominicana colocara esos asuntos en una posición prioritaria en su agenda interna.

De repente eso cambió y ahora la potencia del norte ha reducido a su mínima expresión el apoyo a esos dos temas.

La agenda norteamericana cambia según sus intereses o el pensar de sus líderes.

La agenda dominicana, por su parte, tiene que enfocarse en el interés nacional y plantearlo con claridad.

La visita del vicepresidente de Estados Unidos al país puede constituirse en una buena oportunidad de nosotros ponerle sobre la mesa la agenda nacional, porque de seguro que él viene con la suya debajo del brazo.

No olvidemos que se respeta a quien plantea sus posiciones de pie, pero se mira con desdén al que lo hace de rodillas.