Inteligente es cuidarse
Una cantidad impresionante de recursos humanos y materiales están siendo desplegados desde ayer en todo el país con propósitos altruistas desde el Estado: evitar imprudencias, accidentes y salvar vidas de los que en Semana Santa escogen la opción de andar excedidos y divirtiéndose bajo cualquier circunstancia.
El Comité de Operaciones de Emergencias cuenta con unos 3 mil 450 puestos de socorro en playas, balnearios y carreteras, además de 637 ambulancias, tres helicópteros y 27 embarcaciones, todos para la asistencia allí donde sea necesario.
La Defensa Civil cuenta, en su operación de Semana Santa, con más de 11 mil voluntarios, técnicos y rescatistas desplegados en el país.
Ayer el Gobierno, en un acto que contó con la presencia del presidente Luis Abinader, informó que había iniciado el despliegue de 25 mil policías y 10 mil militares para proteger y servir durante la Semana Santa en playas, ríos, balnearios, carreteras, autopistas y centros turísticos.
Divertirse no es malo ni es bueno. Excederse o actuar bajo los efectos de cualquier sustancia, espirituosa o no, puede hacer la diferencia entre pasar un buen momento con amigos, familiares o cualquier otra compañía, y ser, o hacer a otros, víctima de situaciones desagradables.
Todos estos recursos, humanos y materiales, desplegados durante un breve período de asueto que debe abrir a plenitud esta tarde y concluir el domingo, pueden ser útiles, medianamente efectivos o inútiles por completo, si quienes salen a divertirse no hacen su parte.
El deber de cada cual es, en gran medida, el de asegurarse de que a su regreso su casa y otras propiedades estén íntegras; estar alerta durante el tiempo de su viaje, porque ser prudente no siempre resguarda de las imprudencias de otros, y pasar estos días con la conciencia clara de que de año en año habrá otras semanas santas.
Lo inteligente es cuidarse, que los voluntarios no lo pueden todo.
