Integridad de la FIFA, tambalea

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

La llamada telefónica del presidente Donald Trump, a la Federación Internacional de Fútbol, en la persona de su principal ejecutivo, Gianni Infantino, para que levantara la penalidad al delantero estadounidense Folarin Balogu, va a tener repercusiones nunca antes vista, dado que es una intervención directa en una actividad, que se suponía hasta ahora manejada sin presiones externas de cualquier tipo.

Trump argumentó para solicitar que se le quite la penalidad al afirmar que : “una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, defendió la decisión de mantener la penalidad asegurando que “las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas” y se preguntó, muy preocupado, hacia dónde va la FIFA, después de dejar sin efecto la cartulina mostrada al delantero estadounidense.

Aunque ahora mismo el caso no ha tenido tiempo para que se analice a profundidad, en los próximos días, debe tener graves consecuencias, en especial, si Folarin Balogu, pudiera contribuir a un posible triunfo de EU ante Bélgica.
Todavía a tres horas del partido, la federación belga informó que no había recibido “ninguna decisión o explicación” de la FIFA, pero que iba a impugnar

Veremos como se desarrollan los acontecimientos, pero no luce nada bien, ya que hasta la la UEFA cuestionó ayer acremente, la “integridad y credibilidad” de la Copa del Mundo. A corto, mediano y largo plazo, este caso es, sin duda, el más delicado en la historia de la FIFA, por lo que tendrá repercusiones nunca antes vista. Definitivamente, Donald Trump se deja sentir de una u otra forma en casos muy trascendentes.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.