Infecciones pueden desencadenar este problema
Se estima que el 17 % de todos los cánceres nuevos en el mundo son debidos a infecciones, un ejemplo de ellos son el virus del Papiloma Humano (HPV), que se relaciona con el cáncer anogenital, del cuello uterino y otros.
El virus de la hepatitis B (VHB) y C (VHC) se relacionan con el cáncer del hígado.
Otros virus como el Linfotrópico de células T (HTLV-i) se asocia con leucemia mientras que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) con el sarcoma de Kaposi y linfoma no Hodgkin.
El virus del herpes (HHV-8), con el sarcoma de Kaposi y el linfoma primario y el Epstein-Barr virus (EBV) con el linfoma de Burkitt.
La mayoría de estos virus se propagan a través del contacto con sangre o fluidos corporales, ofreciendo así oportunidades para la prevención.
También deben implementarse estrategias para prevenir la transmisión a través de sangre y productos sanguíneos infectados.
Deben utilizarse agujas estériles desechables para un solo paciente, regular el tatuaje, realizar controles estrictos de los donantes de semen, sangre y órganos y el desarrollo de productos de sangre artificial.
Los especialistas recomiendan evitar tabaco, realizar actividad física, mantener un peso saludable, llevar una dieta rica en granos enteros, frutas y verduras y baja en grasas saturadas, limitar el uso de alcohol, protegerse contra infecciones de transmisión sexual y evitar el exceso de exposición al sol.
