Independencia Nacional: Un territorio despoblado… 9

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Miguel Febles

Con una composición de la dominicanidad como la de 1821, ¿cómo influyó en la nación, en 22 años, la administración haitiana?

A los haitianos, a los dominicanos prohaitianos, a los dominicanos con identidad propia, a los afrancesados y a los que suspiraban por España les quedará claro que la fusión de los dos pueblos era una tarea complicada. La cultura, por lo visto, es testaruda, y en este plano los dos pueblos eran, y son, diferentes.

Llama la atención que al ser derrocado en 1843 Boyer se fue a París, donde murió en 1850.
El de entonces era un país despoblado y segmentado por barreras naturales.

La despoblación se había originado en el abandono, la huida de los habitantes en períodos críticos como el de la invasión de Toussaint, que según Frank Moya Pons en su Historia dominicana para niños (1977), cuando se enteraron de que se dirigía “a Santo Domingo con un ejército de varios miles de hombres, el miedo se apoderó de todos. Los barcos que había en el puerto no eran suficientes para sacar de la isla a todos los que querían irse” (Pág. 56).

En otro libro, El pasado dominicano (1986), el mismo autor dice que en 1819 (dos años antes de la Independencia Efímera) Santo Domingo tenía una población de 71 mil 223 personas. “En comparación con las 119,600 de 1782, estos datos significan que por lo menos el 35 % de la población desapareció en el lapso de unos 37 años” (Pág. 38).

En una ponencia citada en una nota anterior, Emilio Cordero Michel aporta sobre el particular los datos siguientes: “en el año 1808 la población dominicana ascendía a 80,000 personas de las cuales, 18,000 (22 %) eran esclavos negros; 2,000 (3 %) negros libres; 50,000 (63 %) mulatos, y apenas 10,000 (12 %) eran blancos” (Clio_2010_No_180-05, Pág. 125).

En un poema publicado en La Habana de 1949, Pedro Mir dice del pueblo dominicano de su época: “Hay un país en el mundo/ sencillamente agreste y despoblado”. Un año después el censo de 1950 registró 2,135,182 habitantes.

Además de la baja densidad demográfica, al pueblo dominicano lo mantenían parcelado los ríos y las montañas.

Europa, África y los aborígenes generaron el continente americano sobre la base del criollo, que contrario a lo que muchos creen, no lo fue solo el europeo nacido en estas tierras, sino todo humano traído, los que se mantuvieron “puros” bajos condiciones creadas y los cruzados.

Las particularidades de la criollización en el Santo Domingo español generaron el carácter, la genética (predominio del mestizo), la cultura (también mestiza) y la sociedad, con notas específicas de tal naturaleza que no se parece a ninguno de los pueblos americanos generados por la colonización española.

El escribidor ha oído decir que los orientales de Cuba y los dominicanos se parecen. Acaso por el intercambio de los siglos xviii, xix y principios del xx.

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