Incertidumbre y esperanza
Los dominicanos se preparan para darle la bienvenida a un 2013 que viene acompañado de muchas incertidumbres, pero con grandes esperanzas de que al final tendrá un balance positivo.
Sobre el Gobierno recae la responsabilidad de ganarse la confianza de la población, ejecutando un presupuesto de manera transparente y haciendo las inversiones en los renglones prioritarios, sin dispendios ni corrupción.
Desde ya la población carga con el peso de una reforma tributaria para aumentar los ingresos del fisco, con la promesa de que los recursos se usarían para mejorar la calidad de la educación, la salud, crear más fuentes de empleos a través del desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y atender una serie de necesidades sociales impostergables.
Mañana estaremos levantándonos con un año nuevo, 2013, pero también con un Itebis aumentado, sabiendo que tendremos que pagar mucho más por tener un vehículo, la clase media tendrá que pagar impuestos por las viviendas, sumando el total del valor de los inmuebles; los vehículos que sean importados también tendrán que pagar una tasa adicional por la emisión de dióxido de carbono.
En definitiva, este 2013 inicia con una carga impositiva adicional, que sólo será llevadera si se cumplen los objetivos trazados y si se manejan con pulcritud e inteligencia.
