Imprevisión y la crisis alimentaria
Las imprevisiones son, en gran medida, causantes de muchos de los problemas que confronta y confrontará la República Dominicana.
Desde hace mucho se venía advirtiendo a las autoridades que el tráfico de niños haitianos para usarlos como pedigüeños en las calles de las grandes urbes del país acarrearía consecuencias negativas y hasta se advertía de sanciones internacionales.
Poco se hizo en ese sentido y ya ahí están las amenazas.
No dudamos que en estos días se harán cosas que pudieron hacerse antes para enfrentar ese problema.
Otro ejemplo es el alimentario.
Durante todo el año 2008 se escucharon numerosos discursos, incluyendo del presidente Leonel Fernández, en el que se planteaba la necesidad de trabajar en la producción de alimentos localmente como forma de hacer un blindaje ante una eventual crisis alimentaria global.
Los picos de la crisis de 2008 empezaron a bajar y también se redujo el interés de las autoridades dominicanas frente a ese problema.
Hoy volvemos a confrontar una burbuja en los precios de los alimentos, que pudo haber sido beneficiosa para el país si se hubiera hecho lo que en ese entonces se dijo que se haría.
Pero como todo se echó en el saco del olvido, la subida en los precios de los alimentos vuelve a tomarnos desprevenidos, con el agravante de que algunos especialistas internacionales temen que la escalada de ahora sea mayor que la de hace poco más de dos años.
¡Cuánto trabajo nos da aprender!