Imitemos a Duarte

El país conmemora este domingo 26 de enero el 201 aniversario del nacimiento del patricio Juan Pablo Duarte, sin dudas el dominicano de sentimiento patriótico más puro.

Cuando muy pocos se atrevían a pensar en una república independiente, este joven proveniente de una familia de comerciantes concibió la idea de luchar por liberar la nación, sin reparar en los riesgos que aquella titánica labor conllevara, y lo hizo.

Pero a pesar de su entrega y sacrificio, Duarte es hoy un hombre casi olvidado por las nuevas generaciones de dominicanos. Muchos ignoran que este hombre, del que apenas se conserva un dibujo realizado en el ocaso de su vida, fue, sobre todo, un incansable y vigoroso luchador que recorrió a caballo todo el territorio del llamado Santo Domingo español, entonces bajo el dominio de tropas haitianas; inspiró y organizó a los trinitarios y sacrificó sus bienes y los de su familia en pro de una patria libre.

Oportuna es pues la ocasión para que cada dominicano, gobernante o gobernado, se pregunte si con sus acciones -más que con las palabras- está contribuyendo a una mejor República Dominicana, como la soñó el patricio, “hoy que hombres sin juicio y sin corazón atentan contra la salud de la Patria”.