Humildad
Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría. (Salomón)
Se pretende plantear que la situación económica actual es manejable agregando nuevos impuestos, quizás, pero existe un trasfondo aún más grave.
Hemos tocado fondo, y créanme eso no produce placer alguno, sólo un aberrado se regocijaría de ello.
La crisis actual implica que al momento de usted leer esto, alguien no sabe si podrá dar de comer a sus hijos, si podrá pagar la hipoteca de su vivienda, si las puertas de su negocio seguirán abiertas, o peor, que no podrá pagar sus gastos médicos.
Ilustres pensadores, ¡Despierten! Miren a su alrededor, su francachela presupuestaria nos ha sumido en un abismo que nos obligará individualmente a hacer grandes sacrificios para subsistir.
A poco menos de un año para las elecciones presidenciales, bien nos haría a todos un mea culpa. Alguien diría que no es inteligente políticamente, otros diríamos que es necesario para ver un rasgo de verdadera humanidad.
Al momento de redactar esta columna no hay asomo de recorte alguno en los gastos ni en la nómina gubernamental; los viajes de su Excelencia siguen viento en popa, pero a nosotros nos ordenan aprender a economizar la luz, evidencia inequívoca del egocentrismo de quienes nos dirigen.
Resulta que actualmente estamos a merced de una forma de pensamiento excluyente que es la que decide por nosotros, gente que entiende que es portadora de la verdad única, monopolistas del pensamiento.
Lo que queda evidenciado es que títulos, estudios y posiciones donde se toman decisiones no han servido de gran cosa; al final nos hundieron.
Todo porque les ha faltado algo; se define como: Conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento……es la ausencia de soberbia.
Otra definición plantea: No creer que se es más ni menos de lo que se es en realidad.
Lo más lamentable es ver ese patrón en alguno de sus jóvenes aprendices.
Doctos, todo ha fracasado porque ustedes no tienen humildad.