Huérfanos de Haití retenidos podrán viajar a Estados Unidos

Puerto Príncipe, Haití.- Extranjeros detenidos, haitianos indignados, niños desamparados, una escena que se repite tras el terremoto en Puerto Príncipe y recuerda el caso de los 10 estadounidenses bautistas detenidos cuando trataban de cruzar la frontera con un grupo de niños haitianos.

Pero en este caso el resultado fue distinto. El martes fueron entregados a la embajada estadounidense los seis huérfanos haitianos que iban acompañados por otro grupo de mujeres estadounidenses cuando los detuvo la policía haitiana a punto de abordar un avión rumbo a Miami. El grupo tiene previsto partir de Haití el miércoles por la tarde para finalmente llegar con sus nuevas familias en Estados Unidos.

Ambos casos subrayan las complicaciones del traslado de los niños de este país.

Los niños haitianos enfrentan enormes carencias y los extranjeros están realmente dispuestos a ayudar, pero los temores sobre el tráfico de menores hacen que sea más difícil llevarlos a otros países, a pesar de que las condiciones en Haití, el país más pobre de América, están lejos de ser las mejores.

El temor se agravó cuando 10 misioneros bautistas fueron detenidos el mes pasado intentando llevar a 33 niños haitianos a República Dominicana sin los documentos necesarios.

UNICEF calculaba que había 380.000 "huérfanos" en Haití antes del terremoto. El término es algo impreciso porque incluye a niños que sólo han perdido a un padre.

Ante el caos tras el sismo, el gobierno detuvo de forma inmediata las adopciones, permitiendo sólo aquellas que habían sido aprobadas previamente.

Pero después del incidente del sábado las cosas se volvieron más estrictas. Un funcionario del departamento de Estado, que habló bajo condición de permanecer en anonimato por la naturaleza del asunto, dijo que este malentendido detuvo la salida de 50 huérfanos a los que se había autorizado su adopción en Estados Unidos y fue necesaria la intervención del embajador estadounidense y del primer ministro haitiano para resolverlo.

Cuatro mujeres, incluyendo a una de las madres estadounidenses adoptivas llegaron al aeropuerto con los seis niños, de 1 a 5 años de edad, provenientes de un orfanato en Cabo Haitiano.

El representante de la embajada estadounidense encargado de llevarles los documentos migratorios no llegaba y de pronto un grupo de 20 hombres se aproximaron para detener a las mujeres, insultándolas y diciéndoles "­no se pueden llevar a nuestros niños!".

La policía detuvo a las mujeres y los niños. Ellas salieron libres varias horas después de una estación policial tras la intervención de diplomáticos estadounidenses, pero los niños permanecieron tres días en una guardería del gobierno en un campamento, según las acompañantes de los menores del orfanato La Promesa.

"Al más pequeño le dio diarrea y está muy deshidratado", dijo Jan Bonnema, de Minnesota, fundadora y directora de La Promesa, en Cabo Haitiano.

Bonnema dijo a The Associated Press que los niños podrán viajar finalmente a Miami el miércoles y el jueves sus padres adoptivos los podrán llevar a sus casas. Dos de los pequeños irán a Montana, dos a Minnesota, uno a Iowa y otro a Pensilvania.

Mientras tanto continuaban detenidas dos integrantes del grupo de misioneros bautistas arrestados el 29 de enero. Laura Silsby, de 40 años , y Charisa Coulter, de 24, fueron interrogadas el martes por el juez del caso Bernard Saint Vil. El juez dijo que no las liberará hasta investigar más sobre los orfanatos que visitaron el año pasado en el norte de Haití.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.