Huérfano
Ningún ser humano es igual, y por ello cada quien se conduce de una determinada forma, incluyendo no pensar de igual manera, eso se llama diversidad.
Donde más ácidamente se observa la diversidad tradicionalmente es en la política, cada quien se decanta por aquello que entiende es lo mejor, hasta dentro de su propio partido.
Todo lo que estamos presenciando en este momento en el Partido Revolucionario Dominicano es fruto de la incapacidad de permitir que exista diversidad de criterios, quizás la muestra más palpable es la de no permitir que unos acusados puedan estar presentes en un juicio disciplinario que se les sigue, escenario ideal para que cada quien esboce sus razones.
El trasfondo de este problema es la ausencia de una formación política en muchos de los que ocupan posiciones de dirección en el Partido Revolucionario Dominicano, y cuando digo esto pretendo coincidir con los que expresan que estas no son cuestiones para ser tratadas en tribunales ni ser sometidas a decisión de terceros. La solución de este conflicto es de liderazgo a liderazgo, por supuesto, si es que ambas partes ponen a su partido por encima de sus intereses personales, cosa que no puedo afirmar en el caso del actual presidente del partido, pues los últimos hechos lo dejan muy mal parado.
Sin duda, la ausencia de disciplina partidaria siempre será un talón de Aquiles para el partido blanco, pero mal pueden alegar indisciplina aquellos que no hicieron ningún esfuerzo para que el candidato de su partido alcanzara el poder, de hecho, varios de ellos favorecidos con prebendas por parte del partido que se adversa.
La realidad es que frente a evidencias incontrovertidas, se evita ser desenmascarado a cualquier costo, incluyendo paralizar las estructuras y organismos partidarios y hasta empujar al principal partido de oposición al borde del abismo, YO o que entre el mar.
La esencia misma del PRD es la de ejercer la diversidad de ideas a plenitud, cosa que no es muy frecuente en otros partidos, el problema es saber ejercerla y tolerarla, capacidad esta que solo se consigue cuando se es verdaderamente político.
Mientras, frente a este desastre que presenciamos, somos muchos los que no podemos sentir una identificación o referencia que nos adhiera políticamente.
Es como estar huérfano.