Huelgas sorpresas
A eso hemos llegado. Ya tenemos en diversas comunidades las llamadas huelgas sorpresas, que se producen en diversas zonas del país sin que haya un despliegue previo de las informaciones y las demandas que las originan.
Se trata de demandas que tienen años, producto de deudas sociales y promesas que reciben desde hace mucho tiempo las diversas comunidades que se deciden por actividades extremas ante el abandono y la falta de atención a los constantes reclamos y diálogos.
Un ejemplo de estas huelgas sorpresas la escenificó la Federación de Juntas de Vecinos de la provincia La Altagracia, ya levantada, que afectó el transporte, el comercio y otras actividades, pero que, desafortunadamente, dejó cuatro heridos y 52 detenidos.
¿Qué quieren los demandantes? Nada del otro mundo. Que el Gobierno cumpla con viejas promesas, entre ellas la construcción del acueducto y del hospital regional.
Así como el asfaltado de las calles; y la construcción de un puente que comunica a Higüey con Villa Cerro. Así se reproduce el pliego de demandas de este tipo en diversas comunidades del país.
Se trata de huelgas que se pueden evitar; y se evitan con mayor sensibilidad y celeridad de las autoridades, tanto regionales como nacionales, en el cumplimiento de las viejas promesas hechas a las diversas comunidades.
