Hoy somos prisioneros en las calles

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Hasta dónde llega la falta de autoridad ante tanta injusticia, robos a mano armada, narcotráfico y una serie de irregularidades que empaña y retrasa la democracia de nuestro país?

Es muy cierto que en el 2010 la economía del país pudo mantener un índice de crecimiento que podemos llamar aceptable ya que los precios de la canasta familiar se mantuvieron estable pero, la cruda realidad que vive la gente común de los barrios pobres es que tienen cada vez menos poder adquisitivo, con menos oportunidades de crecimiento, educación y desarrollo, carente de un ambiente que pueda sentirse realmente libre.

A esta falta de todos los insumos necesarios, le sumamos la agonía que se está viviendo bajo la delincuencia que nos hace prisioneros en las calles y que le ha ganado la batalla a la policía, mientras que el narcotráfico parece ser imparable, de otro lado la corrupción que, aunque existen organismos de prevención pues, la verdad no sabemos a cuáles intereses corresponden.

Nuestro país vive hoy, una de las peores situaciones de violencia jamás vista, los noticieros destila sangre, crean pesadillas porque a diario se puede ver que estamos retrocediendo hacia el salvajismo por culpa de unos cuantos matando, robando y delinquiendo sin que nadie les ponga un alto definitivo, y es el gobierno, que tienen en sus manos el poder para crear las condiciones políticas en mejoría de todos los ciudadano/as.

En otro orden me encanto ver al presidente en su discurso del 27 de febrero donde expuso con orgullo todas y cada una de las obras construidas en su gestión y las políticas que han sido aplicadas para bienestar de todos, pero la realidad en la que estamos viviendo todos los que no tenemos guardaespaldas, ni jeepetas, y mucho menos un salario digno, pero además victima de uno y hasta varios atracos, y aun más grave es sentir que no está seguro en las calles por las que debe transitar a diario, este miedo se apodera de nuestra mente impidiendo un desarrollo normal y productivo.

Ante esta situación yo prefiero observar todo el contexto desde un punto de vista analítico y objetivo, donde pueda ver la luz del sol pero también, ver las manchas que esta arropando no solo a los pobres, más bien creo que el país entero sufre de la misma ansiedad y necesidad, todos estamos en peligro.

Al analizar cómo sobrevive y medio se desarrolla la juventud de nuestro país considero preciso construir entre todos el sueño de un país más democrático con gente de principios y valores que no solo apuesten y piensen en su propio bienestar, sino que aboguen por una nación libre de violencia, donde cese el clientelismo y no, nos sean arrebatados los beneficios de todos.

Algún día quiero mirar al sol y no ver las manchas, sino que pueda apreciar la un pueblo que se levanta, trabaja, estudia y se acuesta en paz pero sobretodo, que siente orgullo de su país y de sus gobernantes, debemos aspirar a una sociedad que aplauda la realización de obras al gobierno en la rendición de cuentas pero, con la capacidad de exigir por las promesas incumplidas.

Hoy quiero ser más optimista y alcanzar a ver luz, la cual se refleja a través de los ciudadanos que viven en un país democrático, sin que se sientan ser prisioneros aun estando libres, ni que sean marginados en su propio país.

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