Hoy Martha no es la misma
Un ser humano es: mente, alma y corazón, y cuando está herido en algunas de las partes merece atención especializada hasta en casos leves, de manera que las terapias le ayuden a procesar la información y disminuir el dolor.
Para aliviar la carga es preciso olvidar, pero el olvido es significado de cura y madurez espiritual, sin embargo, no todas las personas están aptas para recuperarse de los traumas y menos por sí solos.
Una persona puede tener problemas serios de conducta a causa de la ansiedad y el estrés provocado por no tener el control de su vida. El secreto está en reconocer el problema y buscar ayuda médica especializada en estos casos, ya que las alteraciones del sistema nervioso no tratadas pueden provocar en cualquier persona un cambio drástico de personalidad.
Es preciso este preámbulo para describir la entrevista que realizó la distinguida periodista Alicia Ortega a Martha Heredia y que en la misma denunció a su pareja por violencia física y psicológica. Hoy Martha no es la misma, para bien o para mal hay un cambio en su personalidad.
Créanme que esto no es motivo de burla, es más bien un caso al igual que otros digno de analizar, conmoverse y reflexionar, para evaluar cómo está pensando nuestra sociedad y el irrespeto deliberado que pueden mostrar algunas personas ante el dolor ajeno, inquisiciones van y vienen en las redes sociales y hasta en algunos medios de comunicación que confunden a los lectores. Ética señores y más respeto.
En Ídolos de América vi una joven llena de vida, efusiva, tenaz, con aires de grandeza, decidida, aunque pudiera decirse que un poco desenfocada de la realidad producto de la edad, la adolescencia.
Aplaudí a una joven que logró conquistar el corazón de muchas personas hasta lograr el primer lugar de la competencia y se convirtió en el centro de atención de todo los dominicanos y dominicanas, grandes y chicos y fue una estrellita muy joven, meses después la vi si mal no recuerdo en Noche de Luz estaba hermosa, radiante y fina, cuidaba su lenguaje y su postura, parecía otra.
¡Cuidado!, justamente esa juventud puede ser el arma de doble filo y el principal peligro para una mujer que por la edad no tiene capacidad para discernir entre el amor y lo que realmente quieren en la vida, siendo la realidad cruel la que se encarga de volverle la cara para reencauzar su camino a puntas de dolor, y en medio de la agonía aparece una luz de esperanza que indica que hacer, pero se necesita voluntad, carácter y determinación.
En la entrevista vi a Martha Heredia en una condición lamentable, dolida, frágil, maltratada, marcada en su cerebro y su sentimientos, más desenfocada que al principio, con la mirada en el suelo, sobre todo perdida, como puede pasarle a cualquiera y hasta en las mejores familias.
Fue menos chocante para mí ver a Martha Heredia en ese estado de ánimo porque más o menos la imaginaba así, ya que ese situación era un secreto a voces, tapada en los medios de comunicación y aquí quiero llamar la atención (no es posible que periodistas se den a la tarea de desinformar sobre una situación tan lamentable como esta y que ojalá ninguna mujer tenga que pasar por ella, no solo por el maltrato sino también por las burlas de personas que pueden ser tan crueles como su agresor).
No todo es malo, ese tiempo de plena vulnerabilidad debe servir a Martha para reflexionar, recapacitar, enfocarse y hasta resurgir como el ave Fénix, aunque es bien sabido que sola no puede. La clave está en el apoyo de la familia, el perdón y la terapia para sacar los miedos y continuar su camino hacia el logro de sus metas, que solo se obtiene con la seguridad en sí misma.
En mi opinión Martha fue una adolescente rebelde y quizás incomprendida por su familia y todos necesitan evaluarse y enfrentar la situación como familia. En cuanto a él, ojalá acepte su problema y continúe en terapia de manera que pueda mejorar su conducta.
Buscar ayuda es una buena salida, porque muchas veces la terapia bien puede hasta salvar la relación, si te quedas callada te destruye el silencio y te ahogas en el sufrimiento y la amargura que luego será muy difícil de sanar y menos fácil el perdonar.
Para Martha y todas las demás escapar de un Tigre suelto, sin control y con apoyo es de mujeres con valentía, levanten sus cabezas y sigan que la dicha les está esperado.
Adelante mujer, denuncia la violencia y aférrate a la vida, siempre hay tiempo para empezar y memoria para olvidar.