Hora de empezar
La inmensa mayoría de los dominicanos dice comúnmente que paga impuestos, pero se trata de un conocimiento a medias, porque muy pocos de esos dominicanos tienen a mano la cifra exacta en pesos que pagan al año de impuestos.
El pago de los impuestos hace que el país avance, pero el desconocimiento y la falta de dirección o propuestas hace que todas las inversiones que se hacen sean decisiones de otros, no de quienes aportan el dinero, a través de impuestos, para las obras que se construyen.
Los munícipes, en teoría, mediante los presupuestos participativos, tienen la oportunidad de incidir en los cabildos sobre el destino de determinadas obras, pero muchas veces pasa el tiempo y las obras reclamadas, si las inician, nunca son inauguradas.
En los hogares dominicanos hay lo que se llama cabeza de familia o padre de familia, pero tienen una conciencia limitada de su alcance en la sociedad dominicana. Muy pocos de esos hogares tienen un responsable que calcule rigurosamente cuánto paga en impuestos al año, y en correspondencia, se interese por lo que hace el Gobierno con ese dinero.
Una gran cantidad de lo recaudado se va en el financiamiento de programas y políticas sociales improvisadas. Luce que es una prioridad del pueblo dominicano tomar conciencia, y a través de cruzadas, movimientos, instituciones y asociaciones de consumidores, insistir en el mejor uso del dinero que paga en impuestos. Es hora de empezar.