Después de que Sigmund Freud habló del desarrollo sexual como base en su teoría de la personalidad postulando el inicio de la sexualidad desde la niñez cuando se pensaba que era en la adolescencia, el médico inglés Havellok Ellis publicó su obra llamada Psychology of sex, en la que describe que el deseo sexual es igual en hombres y mujeres y que la masturbación no provoca enfermedades.
Retomando al psiquiatra Richard von Kraft-Ebing, considerado como el fundador de la sexología moderna, ya que sentó las bases de las enfermedades psiquiátricas y relacionadas con la sexualidad.
En el año de 1885, D. H. Lawrence (autor de la controversial novela El amante de Lady Chatterley), también inglés, decía que la negación de la sexualidad era la causa de los problemas.
Marie Stopes, activista y autora británica fue la pionera de la educación sexual. Escribió Married love, promoviendo la salud reproductiva y los derechos de la mujer, estableciendo una relación con las parejas y ayudando a las mujeres a salir de las inhibiciones y la represión propia de la época victoriana.
Margaret Sanger, enfermera y también pionera de los derechos reproductivos de la mujer, luchó por el acceso a anticonceptivos, vinculando la sexualidad femenina con la autonomía personal y no sólo con la reproducción.
La antropóloga Margaret Mead, también escritora, se refirió al comportamiento sexual observando la costumbre de tratar a la mujer como inferior. Y, finalmente, Geramine Greer aborda estas cuestiones en su obra El eunuco femenino la, analizando la opresión y represión sexual de las mujeres.