Michel Foucault, filósofo francés, escribió ensayos acerca de la historia de la sexualidad en el mundo occidental y lo recogió en cuatro volúmenes.
En el primer ensayo critica la hipótesis represiva que se refiere a que la sexualidad estuvo reprimida desde el siglo XVII hasta el siglo XX. Período en el cual, la persona que se rebelaba a la vida puritana, era recluida en burdeles y manicomio.
Foucault creía que los discursos referentes a la sexualidad en esa tiempo no fueron suprimidos sino multiplicados y en incitación creciente. Basado este concepto en el nacimiento de los análisis de las conductas sexuales. Todo bajo el ejercicio del poder político y la economía.
En la época victoriana (siglos XVIII y XIX), algunas conductas sexuales se consideraban inapropiadas. Fue cuando se aprobaron las primeras leyes que prohibían la pornografía, ya que fue la época del puritanismo y la represión sexual.
En 1882, Richard Kraft-Ebing, médico psiquiatra y filósofo alemán, a quien se consideró en su momento el fundador de la sexología moderna, describe en su trabajo “Psychopathia sexualis” diferentes tipos de comportamientos sexuales como patológicos, surgiendo el término de desviación sexual.
Propone el tratamiento médico de las llamadas desviaciones sexuales.
Sigmun Freud, médico neurólogo y filósofo austríaco, que estudió la vertiente psicológica de las afecciones mentales y es considerado el padre del psicoanálisis, demostró la trascendencia de la sexualidad en los individuos. Escribió tres ensayos sobre teoría sexual e introdujo el término libido como la energía de la que emanan todas las actividades del individuo.