Hispanos anhelan estudios superiores en EEUU
WASHINGTON.- Han pasado más de 10 años desde que desistió de graduarse en computación, pero Yajahira Deaza todavía lo lamenta, pues afirma que se siente incompleta.
Ahora trabaja en el servicio a clientes en un banco importante de Nueva York, y su vivencia refleja los resultados de una encuesta de Associated Press-Univision que examinó las posiciones de los latinos adultos hacia la educación superior.
Pese a una firme convicción en el valor de un título universitario, los hispanos no logran por lo general ese objetivo.
Los resultados tienen amplias implicaciones no sólo para los profesores y progenitores, sino también para la economía.
En la próxima década, las compañías estadounidenses tendrán que cubrir millones de empleos para reemplazar a los trabajadores bien capacitados que se irán retirando.
Como el grupo minoritario más grande en el país, los latinos representan una parte en ascenso de la reserva de trabajadores, aunque sus aptitudes podrían no estar a la altura.
Conscientes de esta situación, algunas escuelas de la Universidad del Estado de California se están acercando a muchachos hispanos en cursos tan anticipados como el cuarto grado.
Las aspiraciones de educación superior son muy grandes entre los hispanos, pero hay una discrepancia enorme entre las aspiraciones y el logro real, expuso el investigador pedagógico Richard Fry, de la organización Pew Hispanic Center.
De hecho, el sondeo también patrocinado por The Nielsen Company y la Universidad de Stanford, encontró que los hispanos valoran más la educación superior que los estadounidenses en general.
Un 87% dijo que la educación universitaria es muy o inmensamente importante, contra el 87% en la población general de Estados Unidos.
Un 94% de los latinos expresó la esperanza de que sus hijos reciban educación superior, un anhelo ligeramente más deseado para las niñas.
Un 74% dijo que la meta más importante para una niña después de la preparatoria era un curso de cuatro años de educación superior, mientras para un niño la cifra era de 71%.
El entusiasmo por la educación superior no se han correspondido con los resultados.
Los datos del censo muestran que sólo el 13% de los hispanos se han graduado por lo menos de bachiller, contra el 30% de los estadounidenses en general.
La encuesta reveló algunos de los obstáculos: Los latinos no tiene dinero suficiente, e incluso muchos son renuentes a pedir préstamos. Las obligaciones familiares también intervienen. Padres y profesores ofrecen apenas un tibio apoyo.
Un 44% dijo que sus propios padres o no esperaban que tuvieran educación superior o no les importaba.
La Encuesta AP-Univision fue levantada del 11 de marzo al 3 de junio por la institución National Opinion Research Center de la Universidad de Chicago.
Mediante una muestra de familias latinas suministrada por The Nielsen Company, un total de 1.521 hispanos fueron entrevistas en inglés y español, principalmente por correo electrónico pero también por teléfono e internet. El margen de error en la muestra es de más o menos 3,5 puntos porcentuales.