Hipocresía

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

La inmigración haitiana, legal o no, padece la hipocresía nuestra. Dizque la rechazamos, pero necesitamos su mano de obra.

Somos renuentes o incapaces de cumplir nuestras leyes de inmigración y trabajo. Los haitianos presionan al sistema de salud, pero si permitimos que entren no podemos negarles asistencia médica.

Ocupan muchos asientos en escuelas y liceos, pero es mejor educarlos e instruirlos que la alternativa de no hacerlo. No convienen guettos como los de palestinos en Israel (salvando diferencias del origen del conflicto) o los judíos hace décadas y musulmanes actualmente en Europa.

Eso fomenta minorías políticas moral y culturalmente distintas. Los países que reciben inmigración inteligentemente procuran integrar y asimilarla para preservar su identidad, valores y cultura. Más que temer nuestra haitianización, evitemos legalmente que entren más de los necesarios.

Diferenciemos a trabajadores temporeros que regresan a Haití y quienes se radican aquí. Con estos últimos, incentivemos su dominicanización (en sentido cultural, no de ciudadanía mientras no califiquen).

Si a los dominicanos se nos permitiera irnos con la facilidad ilegal con que vienen los haitianos, se vacía este país. Muchos “patriotas” se irían.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.