Hay que ser realistas
Tras casi un mes fuera, por unas merecidas vacaciones, regreso con más bríos y fortaleza que nunca.
Durante ese lapso fuera de acción ocurrieron acontecimientos de suma importancia.
El montaje del Grand Prix de Voleibol en el país, un acontecimiento de primer orden mundial, demostró una vez más que la selección nacional femenina está estancada hace mucho tiempo.
La Federación debe estar consciente de que se hace necesario dar un giro, si se desea alcanzar otros peldaños.
Desde hace tiempo el voleibol femenino se encuentra en un profundo letargo. Los que entienden que el país está muy bien, solo atinan a propalar que a pesar de ser un país pequeño, estamos entre las 15 mejores selecciones del mundo.
Lo interesante es determinar si se está condiciones de seguir avanzando, o si ya se alcanzó el tope.
El romanticismo y los lamentos hay que dejarlos atrás, porque los dominicanos se han hecho especialistas en ambas cosas.
No se puede seguir tapando el sol con un dedo, hay que afrontar una realidad que ha salido a flote en los torneos internacionales de primer nivel donde se ha participado.
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