Hacia una cultura de debates electorales
En estos días se ha revivido la idea de la celebración de debates electorales, esta vez entre los aspirantes a la nominación presidencial a los comicios previstos para celebrarse en mayo del año 2028.
El propósito del Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo, entidad promotora de la iniciativa, no solo es que los aspirantes de un determinado partido debatan entre sí, sino que lo hagan frente a adversarios de otras estructuras políticas.
La idea es formidable, porque permitiría a los ciudadanos ejercer un derecho al voto de manera más consciente el día de las elecciones.
En la actual coyuntura en la que el país se ha visto sometido a las hostilidades del entorno internacional, las cúpulas de partidos como el de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Moderno (PRM) también deberían promover la institucionalización de una cultura de debates electorales, conscientes de que el presidente de la República que surja de los venideros comicios requiere estar dotados de los conocimientos, las habilidades y las destrezas necesarias para manejar un panorama económico y social complejo.
En el caso de la Fuerza del Pueblo, no entra en el esquema porque parecería que tiene en Leonel Fernández un aspirante presidencial único.
Las militancias de los partidos, agrupaciones y movimientos políticos y la sociedad en general requieren de mecanismos democráticos a través de los cuales puedan conocer con amplitud las ideas y propuestas de quienes se postulen a los más altos puestos de elección popular, de conformidad a lo establecido en el marco electoral vigente.
El ciclo de debates está señalado para que comience el próximo 23 de agosto con los aspirantes del PLD, para luego continuar con el PRM y otros partidos políticos.
Hasta ahora, solo han hecho pública su aceptación el peledeísta Francisco Javier García Fernández y el perremeísta Tony Peña Guaba.
Se trata, sin lugar a duda, de un ejercicio que fortalece la democracia dominicana.
En las últimas elecciones, la Asociación de Jóvenes Empresarios (ANJE) ha organizado debates con candidatos vicepresidenciales y presidenciales que, de alguna manera, han contribuido a facilitar al elector información para un sufragio más consciente.
La novedad de ahora, con aspirantes a la candidatura presidencial, fortalece la iniciativa de los debates electorales.
Hay una frase conocida del científico inglés Charles Darwin cuando sostuvo que “la progresiva degeneración de la especie humana se percibe claramente en que cada vez nos engañan personas con menos talen to”.
Esta amarga verdad es una pena, porque el talento es la capacidad natural que tiene una persona para realizar una determinada actividad o tarea.
Los engaños ocurren, en vista de que no somos lo suficientemente observadores para determinar cuándo un individuo verdaderamente reúne las habilidades que les permitan destacarse por sobre los demás en una disciplina o actividad.
Hay que tomar en cuenta que el ciudadano de hoy no es el de otras épocas. En la actualidad está igualmente informado que cualquier funcionario público, gracia a la revolución tecnológica.
Internet y las redes sociales han cambiado el escenario comunicacional imperante, prácticamente desde la invención de la imprenta.
Los ciudadanos, quienes eran ostentadores de un papel pasivo de simples receptores, han visto con esas plataformas una oportunidad de convertirse en emisores de mensajes, en creadores de matices de opinión.
Los gobernantes tienen que demostrar el valor de la política y garantizar que son capaces de llevar bienestar de los pueblos, poniendo énfasis en el bien colectivo y el progreso social.
Y visto esto, se impone caminar hacia una sólida cultura de los debates electorales.