¿Hacia dónde va la economía y el País?

¿Hacia dónde va la economía y el País?

La actual crisis sanitaria y económica global ha registrado un impacto inesperado y desarrollado fruto de que de la pandemia del Covid-19, y las medidas de interrupción de las actividades que se adoptaron para contenerla, han ocasionado una brutal contracción de la economía a escala planetaria. Por tales razones, las perturbaciones en la oferta y demanda interna, así como el comercio y las finanzas están definiendo que la actividad económica de las economías arrojará la peor contracción después de la gran depresión de octubre de 1929.

Lo que está ocurriendo a escala global es que los efectos de la crisis sanitaria y económica están siendo individualmente cada vez más profundos en cada uno de los países que más han sido afectados por la pandemia. Más aun, la situación se torna mucho más difícil en aquellos países que dependen exclusivamente del comercio internacional, el turismo, las exportaciones de productos básicos, inversión extranjera y la financiación internacional.

Hay que poner de relieve que, si bien es cierto que la dimensión de las perturbaciones variará en función de cada país o región, no menos cierto es que todas las naciones están expuestas a una situación de vulnerabilidad que son cada vez agravadas por la crisis sanitaria global. Es en tal virtud que los efectos nocivos de la pandemia, expresada de una manera desproporcionada en el entendido de que millones de trabajadores cualificados o no están siendo condenado al exclusivo conglomerado de la pobreza y la desigualdad.

A la Luz de los acontecimientos, lo que se puede establecer es que la agudización de la crisis sanitaria se transformó en una crisis económica que está engendrando una crisis humanitaria que podría desencadenar en una hecatombe sin precedentes.  Pues la pandemia global significa una asonada sin comparación alguna con otros momentos de la economía y el comercio mundiales, ya que estimula el encogimiento de la producción y el consumo en todo el planeta.

Por su peso específico, las proyecciones están indicando que las economías, en conjunto, las más grandes como un todo arrojarán una contracción económica por el orden de un 8,9% en el 2020. La preocupación reside en la incertidumbre sobre la duración y la profundidad de los efectos económicos relacionados con la crisis de salud, que permiten interpretar el potencial de un incremento descomunal en las percepciones de riesgo y volatilidad que darían paso a grandes tensiones financieras, económicas y políticas.

Es bajo ese enfoque que los economistas ya han planteado que la recuperación y superación de la crisis tienen una interpretación en base a tres letras del abecedario, las cuales permiten una mejor compresión para el devenir.  En efecto, las tres letras del abecedario que marcan la perspectiva de la crisis están dadas por las letras V, W y U, las cuales son las que mejor describen el curso de la economía global., como expresión del ciclo económico por el cual se transita.

La mejor descripción de la economía actual es imaginando la letra V, la cual nos permite el imaginario de que existe una caída acentuada de la economía, pero que la recuperación será de igual expresión, es decir, que se podría hablar de una salida acelerada de la crisis y acercarse a la normalidad, pero la misma llegaría hasta final del 2020. Un escenario de la U estaría determinado si se logra que a finales del 2020 se frene la expansión de la crisis económica y para el primer trimestre del 2021 la economía presenta evidencias concretas de que hay una franca recuperación con crecimiento en el PIB.

La permanencia prolongada de la crisis la expresa la letra W ya que como se observa es una especie de entrada y salida de la crisis de manera frecuente, siendo la mayor vulnerabilidad en los esfuerzos para superar la hecatombe en la que ha caído la economía y la situación de la salud.  Sin lugar a dudas, que la actividad económica hará que se observe un PIB frágil que estará subordinado a que se levante el confinamiento y la actividad productiva se remonte, entonces, la recuperación de la debacle económica se alcanzará en la segunda mitad del 2021, con una secuela traumática.

Cuando se aplica esa interpretación lógica a la economía dominicana estaríamos asistiendo a un escenario complejo, de contracción económica, exceso de endeudamiento, deterioro cambiario sin precedentes y déficit presupuestario que trascenderían la superación de la crisis. En perspectivas la economía dominicana estaría transitando por situaciones caóticas que serán acompañada con fricciones políticas y sociales desagradables ya que nadie tiene una fórmula  mágica para enfrentarlas.



Daris Javier Cuevas

Daris Javier Cuevas

Economista-Abogado Máster y Doctorado en economía Catedrático de la UASD

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