Hacer lo que haya que hacer
República Dominicana tiene la obligación de tomar cuantas medidas entienda necesaria para evitar la propagación de las enfermedades que azotan a Haití, siendo ahora la más peligrosa el cólera que se expande de manera alarmante en el territorio de la vecina isla.
Las condiciones de hacinamiento y extrema pobreza en que vive una parte importante de la población haitiana la hace vulnerable a la presencia de enfermedades que se tienen como erradicadas en este país.
La propagación del cólera en territorio dominicano podría no tener tanto impacto en vida como en Haití, pues aquí hay mayores posibilidades de dar atención adecuada para reducir la tasa de mortandad.
Sin embargo, el impacto económico en República Dominicana sería mucho mayor ya que alejaría, indiscutiblemente, a una gran cantidad de turistas.
El Gobierno dominicano tiene que tomar las medidas necesarias pensando en la salud de los dominicanos y en la no afectación de nuestra economía.
Tradicionalmente el miedo ha tenido gran incidencia a la hora de diseñar las políticas nacionales con relación a Haití. El país no puede estar a expensa del qué dirán sin importar las consecuencias.
Si es necesario una especie de muro epidemiológico en la frontera hay que implementarlo con el respaldo de todas las instituciones públicas y privadas para evitar que el cólera llegue y se propague en nuestro territorio.
Podríamos, por ejemplo, copiar de los haitianos que cuando se detectó la fiebre aviar en territorio dominicano simplemente prohibieron la entrada a su territorio de pollos y huevos procedentes de República Dominicana. Hicieron bien porque su obligación era impedir que a ellos les llegara ese virus.
Si hay que cerrar la frontera temporalmente, que se cierre. Si hay que suspender temporalmente los mercados fronterizos, que se suspendan y si hay que instalar consultorios en los pasos fronterizos, que se instalen.
leídas