Habitantes de Saona migran por carencias
Isla Saona.-En menos de una década la población de la isla Saona se redujo más de la mitad, pues de alrededor de 700 moradores hoy solo la habitan unas 290 personas, los demás han emigrado por las condiciones precarias en las que están obligados a vivir.
Sus habitantes están literalmente en el olvido, debido a que no cuentan con servicios básicos para tener, por lo menos, una vida decente, a pesar de ser una zona muy explotada por el turismo.
Las autoridades de Medio Ambiente nos tienen metidos en un bolsillo. Lo que quieren es que abandonemos este lugar para hacer lo que ellos quieran, pero a nosotros no nos van a sacar ni con grúa, fue la entrada de Héctor Julio Montero, habitante de la isla desde hace más de 60 años, al ser cuestionado sobre la situación del lugar.
Para una población de unas 290 personas sólo hay un médico y un paramédico en la única Unidad de Atención Primaria, que cuenta con cinco camillas y una de las ellas está en la emergencia , y aunque por dentro no luce deteriorado, las puertas se están cayendo.
El centro no tiene subvención estatal, solo recibe los medicamentos, y para llevarlos el doctor Ramón Sánchez tiene que buscar la manera por sus propios medios.
Mientras que su escuela Anamanay cuenta con apenas dos profesores para una población estudiantil de 60 niños, dando clases desde primero de la primaria hasta octavo.
La energía
Otro de los males que aquejan a sus moradores es la poca energía eléctrica suministrada, pues sólo reciben tres horas de luz diariamente, de siete a diez de la noche. La señal telefónica funciona solo si sus habitantes suben a una mata de caoba. Rosa Morales, moradora con más de 40 años, se quejó de que no tienen agua potable, y que deben transportarla desde La Romana. Pedro Rafael Gálvez denunció que casi ninguna casa tiene baño, lo que los obliga a hacer sus necesidades en fundas.