Había que ofrecerlo y deben declinarlo

El secretario de Relaciones Exteriores, Carlos Morales Troncoso, y el embajador de Haití en la República Dominicana, Fritz Cinéas, han negado que el Gobierno de la vecina nación declinara la oferta del presidente Leonel Fernández de que soldados dominicanos formen parte de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah).
Un despacho informativo desde las Naciones Unidas indica que Haití había aceptado 150 soldados dominicanos para ayudar en la seguridad de la carretera que une la ciudad dominicana Jimaní con Puerto Príncipe, capital de Haití. Pero sólo se aceptó eso y no los 800 soldados propuestos por el presidente Leonel Fernández.
Entendemos que ante la situación generada en la vecina nación tras el terrible terremoto del 12 de enero pasado, por razones humanitarias el Gobierno dominicano debía hacer la oferta en cuestión y que para quitarnos un gran peso de encima Haití debía declinar el ofrecimiento.
Ahora se acepta con alcance más reducido, pero sigue representando un peligro.
La presencia de dominicanos en la Minustah se convertiría en un foco adicional de tensión en las relaciones entre los dos países y podría enturbiar lo mucho que se ha logrado tras las muestras de solidaridad ofrecidas por el pueblo y el Gobierno dominicanos.
Cualquier situación de conflicto en la que se vieran involucrados dominicanos miembros de la Minustah sacaría a relucir indefectiblemente el tema de las nacionalidades y las históricas tensiones.
Estamos en un punto importante para enterrar muchas de las malquerencias que han sido perversamente sembradas por grupos y personas que sacan provecho al fomentar los conflictos binacionales.
La República Dominicana hizo bien en brindarse y Haití actuaría correctamente ayudando a que esa presencia militar dominicana en la Minustah no se materialice.