Grecia está en llamas

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Las portadas de todos los diarios y revistas de actualidad nos traen fotos de las protestas que a diario se suscitan en las calles de Grecia, cuya actual crisis económica está al cumplir su segundo aniversario.

Pero los origines de esta crisis data de años atrás, identificándose su inicio con las Olimpiadas celebradas en el verano de 2004, y financiadas por deudas expresadas en euros, moneda oficial de Grecia luego de haber ésta ingresada en la Unión Europea.

Al incrementar sus gastos, aumentó su déficit (la diferencia entre lo que un país recauda por impuestos y sus gastos públicos) y eso le generó problemas para pagar.

Cuando llegó el cambio de gobierno en Grecia, en octubre de 2009, el nuevo gabinete se dio con la sorpresa que el gobierno anterior había falseado sus estadísticas: el déficit de Grecia no era de 3.7%, sino alrededor de 13%.

Los bancos empezaron a verlo como un país incapaz de controlar su presupuesto y se preocuparon porque talvez no podría pagar sus deudas. Para reducir ese riesgo, los bancos endurecieron sus políticas de préstamo a Grecia.

Además, varias agencias rebajaron la calidad de la deuda griega; es decir, el valor de lo que podría pagar ya no era alto, con lo cual el valor del euro disminuyó y el costo del endeudamiento de Grecia aumentó a niveles peores que el de muchos países del tercer mundo.

Para enfrentar la crisis, Grecia tuvo que implementar un plan de choque sobre su gasto público. Tuvo que subir el IVA (Impuesto al Valor Agregado) de 19% a 23%. Los salarios públicos disminuyeron en 16%. Y los pensionistas perderían parte de sus pagos.

¡Imagínense que sucedería en el país si aquí se tuviesen que tomar medidas económicas fiscales similares! Por ello, el sano equilibrio entre las recaudaciones más el endeudamiento, y la relación de estos con el gasto público, es de vital importancia.

No tan sólo debemos velar por la estabilidad y competitividad del país, sino también por mantener una política fiscal sostenible, que contribuya al bienestar, sin provocar el ahogamiento de un pueblo. La lección Griega, país que está en llamas.

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El Día

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