Gratitud para Taiwán
El pueblo dominicano tiene una enorme deuda de gratitud con Taiwán, la cual debe ser resaltada hoy más que nunca.
La geografía nacional está signada de la solidaridad de Taiwán con numerosos programas de cooperación y ayuda no reembolsables, que han contribuido a transformar para bien muchas comunidades.
El sello de 77 años de relaciones diplomática quedará de manera permanente en la República Dominicana.
Incluso, el que puede denominarse como padre del arroz dominicano, el doctor Yin Tieh Shieh, fue fruto de uno de esos programas de cooperación.
El Gobierno dominicano decidió, por conveniencia comercial, romper relaciones diplomáticas con Taiwán para poder establecerla con la República Popular China.
Pero eso no implica que hagamos como los ingratos y le demos la espalda a Taiwán.
Los juegos de la geopolítica mantienen vivo el anacrónico principio de “una sola China”, pero la realidad es que la República Popular China y Taiwán, en la práctica, son dos países diferentes, aunque tengan origen común como ocurre con las naciones de Hispanoamérica.
Esperamos que no olvidemos que Taiwán ha sido un amigo que durante muchos años nos tendió la mano.
EL DÍA quiere reconocer esa enorme deuda de gratitud del pueblo dominicano con Taiwán y saludar a todo el personal diplomático que tanto empeño puso en sus funciones.
