Grandes Ligas en el país
Los ejecutivos de las Grandes Ligas en el país gustan bastante de mirar la paja en el ojo ajeno y olvidarse de la que tienen en el suyo.
No pierden tiempo en ufanarse por hacer notar la inversión económica que realizan en el país. Ciertamente, que aportan bastante, pero se olvidan, como los malos agradecidos, de las ayudas que reciben y solamente ven sus aportes.
Es bueno también sacar a relucir todas las facilidades y exoneraciones de impuestos que reciben del Estado dominicano para manejarse a sus anchas, incluyendo operar una oficina del Comisionado, que es la única fuera de los Estados Unidos.
Además se les permite realizar investigaciones sin ninguna regulación en los centros regionales de la Junta Central Electoral.
Por el contrario, desde la oficina del Comisionado se reservan las investigaciones para validar los contratos, que supuestamente no pueden pasar de 90 días.
Conozco de varios casos de jugadores firmados, con más de seis meses en espera de su bono, porque la investigación no acaba de llegar.
Incluso, hay quienes están entrenando en los Estados Unidos sin su acuerdo oficializado por el Comisionado de las Mayores en el país. Por esa razón sucedió el caso de Juan Paniagua, con Arizona.
Según reportes en la escuela de los Angels, en San Pedro de Macorís, les pagan en pesos dominicanos a los trabajadores, cuando en todas las demás organizaciones les pagan en dólares.
Otro abuso es que suspenden prospectos de manera indefinida, sin darles el release, para que no pueda firmar con ninguna otra, como sucedió con Enmanuel Solís, en Texas, alegando mala conducta.