Gracia navideña 

Ya es una tradición que cada año el Gobierno, por medio de la Dirección General de Aduanas, conceda una gracia para que los dominicanos que residen en el extranjero puedan traer regalos o artículos libres del pago de impuestos que no excedan los 3 mil dólares.

Esta facilidad comienza a aplicarse desde el pasado sábado para aquellos criollos que tengan más de seis meses sin venir a país. Esta gracia se pone en práctica en los puertos, aeropuertos y pasos fronterizos hasta el 7 de enero.

Hay tregua política

Para estas festividades navideñas no habrá necesidad de que Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez u otra personalidad tenga que proponer la acostumbrada tregua navideña para permitir que la población pueda disfrutar de este periodo sin ninguna complicación ni alteración en su estilo de vida.

Ocurre que el espectro político-partidario se encuentra despejado, matizado principalmente por la crisis interna que aún persiste en el Partido Revolucionario Dominicano y el conflicto que lidera la cúpula del Partido Reformista Social Cristiano contra el senador Amable Aristy Castro y sus seguidores dentro de esa organización.

Fuera de estos incidentes aislados, no existe ninguna confrontación de índole política que genere preocupación para que se insista en la llamada tregua navideña.

El bajo perfil

Muchos políticos se encuentran en un bajo perfil, sin fijar posiciones o asumir postura frente a los temas más trascendentales, principalmente la reforma fiscal y del déficit estimado en más de 187 mil millones de pesos.

El escenario ha sido liderado por las organizaciones juveniles y de la sociedad civil que repudian el alcance del proyecto impositivo y sus repercusiones en los estratos más marginados.

Los partidos, sin embargo, han procurado obtener algún capital de las manifestaciones o de las protestas contra la alegada ineficiencia que se atribuye a la administración del presidente Leonel Fernández durante sus ocho años seguidos.