Santo Domingo.- El Gobierno dominicano aseguró que está preparado para adoptar cualquier medida adicional que resulte necesaria para garantizar la seguridad nacional ante el agravamiento de la violencia en Haití, donde cuatro militares salvadoreños fueron secuestrados por bandas criminales que mantienen bajo su control amplias zonas del territorio.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que actualmente más de 10 mil efectivos militares permanecen desplegados en la frontera, vigilando cerca de 300 kilómetros, como parte de las acciones preventivas implementadas desde que se intensificaron los enfrentamientos entre organizaciones criminales en la vecina nación.
“Cualquier elemento adicional que se necesite en los próximos días, semanas y meses, el Gobierno dominicano lo implementará para proteger nuestra integridad”, manifestó el funcionario al referirse a las preocupaciones surgidas tras el secuestro de los militares salvadoreños.
Paliza defendió los esfuerzos realizados por la administración del presidente Luis Abinader en materia de seguridad fronteriza, entre los que citó la construcción de la verja perimetral, la instalación de equipos de vigilancia y los incentivos otorgados a los militares que prestan servicio en esa zona.
Indicó que, según las proyecciones oficiales, para finales de 2027 estarán concluidos casi 80 kilómetros de muro fronterizo, obra que forma parte de las iniciativas destinadas a fortalecer el control territorial.
“Hemos hecho un trabajo como pocas veces antes para fortalecer nuestras fronteras y proteger nuestra seguridad”, expresó.
El ministro destacó que, pese al deterioro de la seguridad haitiana, hasta el momento República Dominicana no ha experimentado incidentes que comprometan la seguridad del Estado como consecuencia directa de ese conflicto.
“Haremos todo lo que tengamos que hacer para que así se mantenga”, enfatizó.
Críticas desde el Congreso
Las declaraciones de Paliza se producen en medio de cuestionamientos de legisladores opositores que consideran insuficientes las medidas adoptadas por las autoridades dominicanas frente al agravamiento de la crisis haitiana.
La diputada Selinée Méndez, de la Fuerza del Pueblo, consideró que la reacción del presidente salvadoreño Nayib Bukele para procurar el rescate de sus nacionales constituye un ejemplo de la responsabilidad que tienen los gobiernos de proteger a sus ciudadanos.
Méndez insistió en que República Dominicana debe mantenerse alerta ante cualquier eventualidad y cuestionó el cumplimiento de las promesas oficiales relacionadas con el control de la inmigración irregular.
De su lado, el diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Nelson Saulo Vega, criticó lo que considera una contradicción entre el discurso gubernamental sobre el fortalecimiento de la frontera y la presencia de ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular.
“¿De qué salvaguarda me hablan y qué fortaleza hay cuando este país está inundado de haitianos?”, cuestionó el congresista.
Vega consideró que el Gobierno debe incrementar su presencia en la zona limítrofe y dejar de lado lo que calificó como actuaciones propagandísticas relacionadas con la seguridad fronteriza.
“Hay que empezar a actuar, vuelvo y reitero, a favor de los dominicanos, no en contra de nadie, protegiendo la integridad y la soberanía de la República Dominicana”, expresó.
Reclamo internacional
Paliza también destacó los esfuerzos diplomáticos desplegados por el presidente Abinader para conseguir una respuesta más contundente de la comunidad internacional frente a la crisis haitiana.
Recordó que el mandatario volvió a plantear la problemática de seguridad durante su reciente visita al Vaticano, donde abordó el tema ante la Santa Sede, así como en su intervención ante la Organización de las Naciones Unidas.
Sostuvo que el jefe del Estado ha mantenido una posición enérgica, pese a las críticas recibidas en el ámbito nacional, para conseguir que la comunidad internacional asuma mayores responsabilidades frente a la situación haitiana.
El funcionario consideró necesario que esos esfuerzos culminen con el despliegue de todos los efectivos comprometidos para fortalecer la Fuerza de Supresión de Pandillas que opera en Haití.
La discusión sobre la seguridad fronteriza cobró fuerza después de que cuatro técnicos militares salvadoreños, integrantes de una misión internacional, fueran secuestrados tras una emboscada ocurrida el domingo 18 de octubre en las proximidades de Puerto Príncipe.
El presidente Nayib Bukele anunció una operación militar para procurar su liberación y advirtió a los responsables que podrían enfrentar una respuesta de mayor intensidad si los rehenes no son devueltos con vida.
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