Gobierno asume con apoyo ruso
Kirguistán.-El gobierno interino, procedente de la oposición, que se hizo con el poder en Kirguistán tras una revuelta sangrienta prometió ayer elecciones presidenciales en seis meses y exigió la renuncia del presidente Kurmanbek Bakiyev, quien se niega a ello y sigue en paradero desconocido.
El control de esta ex república soviética de Asia Central donde Estados Unidos tiene una base militar clave para sus operaciones en Afganistán está en manos de Rosa Otunbayeva, jefa del gobierno provisional.
La nueva número uno del país desde la insurrección del miércoles, en la que murieron entre 75 y 100 personas, según las fuentes, y unas mil más resultaron heridas, anunció también la próxima disolución del parlamento.
El poder está bajo control del gobierno provisional. Esta construcción del sistema político funcionará durante seis meses para preparar una nueva Constitución y organizar la celebración de una elección presidencial conforme a las reglas democráticas.
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