New York.-Randy Johnson, Pedro Martínez, John Smoltz y Craig Biggio entraron ayer oficialmente como nuevos integrantes del Salón de la Fama del Béisbol, en Cooperstown, Nueva York.
El cuarteto fue votado para el Salón de la Fama el martes por la Asociación de Escritores del Baseball de América (BBWAA, por sus siglas en inglés).
Fue la primera vez en 60 años que la BBWAA elige a cuatro jugadores de la misma boleta, y las primeras tres lanzadores de tiempo fueron elegidas en el mismo año.
Johnson recibió 97.3 por ciento de los votos de la BBWAA, Martínez, 91.1, Smoltz 82,9 y Biggio 82.7.
Los elegidos serán exaltados el 26 de julio en Cooperstown, Nueva York, durante el segundo día de las ceremonias anuales del Salón de la Fama.
Martínez, un tres veces ganador del premio Cy Young, tuvo un récord en su carrera de 219-100, y su porcentaje de ganados y perdidos de .687, es el sexto mejor todos los tiempos. Alcanzó la Triple Corona del pitcheo en la Liga Americana en 1999 con un récord de 23 victorias, efectividad de 2.07 y 313 ponches. “Me siento honrado de estar aquí.
Es una gran alegría para la República Dominicana.
Es un asunto más grande de lo que crees, el hecho de que estoy con esta clase de jugadores. Les pido a los tres que están a mi lado no olviden de que tienen que darme un autógrafo antes de salir”, dijo Martínez
Pedro escaló alturas
¿Qué tan grande fue Pedro Martínez? Fue un pitcher dominante en una era dominada por los bateadores. El dominicano fue elegido al Salón de la Fama con un contundente 91.1% de los votos.
Eso no fue sorpresa, dados sus logros. Pero con el anuncio de las votaciones de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica, la interrogante era cómo un 8.9% de los votantes podían dejar a Martínez fuera de la boleta.
Martínez y dos otros lanzadores, Randy Johnson y John Smoltz, se convirtieron en inmortales en su primera oportunidad en la papeleta. Junto a Craig Biggio (elegido en su tercer año en la boleta), este grupo de 2015 representa la primera vez en 60 años que cuatro jugadores son elegidos por la Asociación.
Martínez tenía una estatura discreta, pero fue un grande en el montículo. Sus apodos “Petey” por lo diminutivo y “El Grande” por su actuación monticular demuestran eso mismo.
Martínez tenía la rara combinación de poder con la recta y un comando exquisito.
En su apogeo, una bola rápida formidable, pitcheos rompientes devastadores y un excelente cambio de velocidad era su arsenal.
Durante la carrera de Martínez, dice haber pesado entre 164 y 170 libras. Pero de cualquier manera, generaba una gran velocidad. “Me consideraba un pitcher de poder, con algo de finesa agregada”, dijo Martínez en una llamada por teleconferencia.
Pedro lanzaba de manera entretenida y con mucha agresividad.
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