Gastos superfluos

La información de que se hace necesario hacer recortes presupuestarios para cubrir el subsidio eléctrico abrió un abanico de opiniones.

La decisión está en curso, todavía no se conocen las carteras, oficialmente, que serán, finalmente afectadas.Los gastos del Gobierno son muchos y hasta incuantificables. Hay de los denominados “gastos superfluos” partidas millonarias asignadas a grandes obras que podrían caer en el plano de “no prioritarias”. Muchas destinadas a zonas muy apartadas del centro político y de las ciudades más importantes del país.

Muchos de esos gastos superfluos se pueden identificar; otros no. Habría que hacer un verdadero ejercicio para poder clasificar los gastos del Gobierno entre estratégicos, necesarios o de capital importancia. En igual sentido, hay cientos de obras que, examinadas desde Santo Domingo o evaluadas por determinados grupos profesionales o políticos, pueden parecer que no son prioritarias, importantes, necesarias, en el presente inmediato.

Lo cierto es que el Gobierno dispone de ministerios, como el de Obras Públicas; y de sus expertos. Hay, incluso, empresas consultoras y asesores del Poder Ejecutivo que podrían emitir sus correspondientes informes para que se tome una decisión final.

En tal caso, las partidas que se necesitan podrán resolver una parte, en el presente inmediato, del problema eléctrico. No así las verdaderas causas de la crisis en el servicio de energía eléctrica. La tarea del Gobierno, independientemente de si hay gastos superfluos o alguna obra no prioritaria, es resolver cuanto antes, y definitivamente, el problema de la energía eléctrica.