Gastos e impuestos

Resulta imposible ignorar lo que ocurre en el mundo, especialmente en materia económica.

A veces pareciera que por vivir en una isla estamos al margen de los fenómenos globales.

Nada más lejos de la realidad.

La crisis económica mundial nos ha impactado y, por lo tanto, para enfrentar el problema debemos aprender de las experiencias de otros países.

Hoy se habla de reducir el gasto público, de austeridad, justamente las dos acciones que ahora empiezan a provocar protestas en Europa.

La reducción del gasto público pudiera tener un efecto inverso al buscado y acrecentar el problema. El gasto público, bien orientado, estimula el crecimiento económico. Eso está más que demostrado.

Por lo tanto, el Gobierno no debe gastar menos en 2013, aunque está obligado a gastar mejor.

Hasta el momento el presidente Danilo Medina ha dado muestras de querer enderezar muchos entuertos y ha tomado medidas concretas en esa dirección, pero falta más.

También hay que convenir en que todavía hay mucho por donde seguir cortando gastos innecesarios en la administración pública, para destinarlo a áreas prioritarias.

Pero sería una inconsecuencia el pretender que la materia impositiva puede quedar invariable.

El Consejo Económico y Social tuvo una labor limitada, quizás por no poner sobre la mesa de manera simultánea los gastos y los impuestos.

Tenemos ahora en el Congreso Nacional otro escenario de discusión.

Ojalá lo aprovechemos y no lo contaminemos.