Gabriel Pagán apuesta por un merengue renovado sin renunciar a sus raíces
- Pagán quiere seguir explorando, construir música con la que se identifique y el merengue encuentre nuevo espacios. Logro. Su preparación musical en Berklee también ha contribuido a ampliar sus herramientas.
Santo Domingo.-El artista dominicano vive una etapa de mayor libertad creativa, marcada por la madurez personal, la familia y el deseo de acercar el merengue a las nuevas generaciones.
La madurez artística no siempre se mide por los años de carrera, sino por la capacidad de reconocerse, confiar en la propia voz y encontrar nuevas formas de expresar lo que se lleva dentro.
Para el cantautor dominicano Gabriel Pagán, esa evolución se refleja en su música, en su manera de asumir el oficio y en una visión que busca conectar la tradición con los sonidos de su tiempo.
Apuesta
En esta etapa, el artista apuesta por una propuesta en la que convergen la libertad creativa, el cariño por sus raíces y la alegría de compartir su identidad a través de las canciones. Una transformación que también atribuye a su experiencia como esposo y padre, circunstancias que han ampliado su perspectiva de la vida y, por consiguiente, su manera de crear.

“Hoy me conozco mejor y confío más en lo que tengo para aportar”, afirma Pagán al reflexionar sobre los cambios que ha experimentado como artista. Con los años, explica, ha aprendido a crear con menos presión, disfrutar el proceso y prestar mayor atención a lo que realmente siente. Esa disposición a dejar espacio para lo inesperado también ha marcado el desarrollo de su más reciente proyecto musical. Aunque reconoce la importancia de planificar una carrera, considera que las relaciones personales, las oportunidades y las circunstancias pueden conducir a resultados que inicialmente no estaban contemplados.
El disco
Las colaboraciones incluidas en el álbum surgieron, según explica, de conversaciones, amistades y del deseo genuino de hacer música en compañía de otros artistas. Más que responder a una lista predeterminada de invitados, el proyecto fue adquiriendo forma de manera natural. Esta filosofía encuentra una expresión particular en “No era el plan”, canción cuyo título resume la manera en que el intérprete asume su presente: con objetivos claros, pero dispuesto a recibir las sorpresas que trae el camino. Otra pieza significativa es “Llévame”, que comparte con Oriana, quien ha desempeñado un papel fundamental en la visión creativa del proyecto.
Para Pagán, esta colaboración representa una forma de integrar su vida personal y artística, y de compartir una parte de sí mismo que trasciende el escenario.
Uno de los aspectos centrales de su propuesta es la relación con el merengue, género que considera parte esencial de la identidad dominicana y que, a su juicio, puede continuar evolucionando sin perder sus características fundamentales.
“Su esencia vive en el ritmo, en cómo conversan sus instrumentos y en esa manera tan nuestra de hacerlo sentir”, expresa al defender una evolución musical sustentada en el respeto a quienes construyeron el camino.
Aportar
Su intención es aportar desde su generación, sin asumir la modernización como una ruptura con el pasado, sino como una oportunidad para mantener vigente una expresión cultural que ha acompañado a los dominicanos dentro y fuera del país.
En esa tarea, reconoce la influencia de figuras fundamentales de la música dominicana, entre ellas Juan Luis Guerra, a quien considera una referencia por su capacidad de integrar composición, arreglos e identidad nacional.
También destaca el legado de Johnny Ventura y Wilfrido Vargas, por su energía y sus aportes a la difusión del merengue.
A esa admiración se suma la experiencia de compartir con Eddy Herrera en su álbum, una oportunidad que valora por el aprendizaje y el respaldo de un artista con una trayectoria consolidada.
Cantante
— Historia
Para Pagán, el futuro del merengue también depende de la capacidad de acercarlo a los jóvenes mediante propuestas que dialoguen con sus experiencias y preferencias. No se trata, a su entender, de pedirles que escuchen.
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