Fuertes golpes al deporte

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Hugo López Morrobel

Estos días, en que por necesidad hay que quedarse en casa, no tiene uno la oportunidad de siquiera de despedir a su última morada a amigos que dieron mucho a favor del deporte en todas sus facetas.

En esta situación, nunca antes vista , porque no es una guerra tradicional, que se gana mediante las armas, el COVID-19, hasta ahora está ganando la primera parte.
La partida del companero y amigo Leo López, sin poder despedirlo, es una muestra palpable de que en situaciones extremas nada es predecible, porque quien podía haber pensado hace apenas un mes, que no sería posible despedir a nuestros muertos.

Y aunque su deceso no se produjo a causa del virus, causó sorpresa a todos, porque nunca antes jamás había manifestado que le doliera ni siquiera una pieza dental, pero la muerte es “traicionera e imprevista”, a nadie avisa, sorprende cuando menos se espera.

La muerte de Leo deja un vacío entre todos los que durante más de tres décadas le dimos seguimiento a su excelente trabajo desde todos los escenarios, Grandes Ligas, NBA, y en especial, el béisbol y los torneos de baloncesto locales
Este 2020, del que apenas han transcurrido los tres mes, ha dejado un legado luctuoso, con la partida de los colegas Cuqui Córdova, Renaldo Bodden, Kalil Haché, el ex lanzador Danilo Rivas, y el inmortal Vinicio Horacio – Güini- Santana, quien fue un excelente voleibolista por varias décadas .

RADARES.- Si la incidencia del COVID-19 no baja antes del próximo mes, cosa que no aparenta dado al incremento exponencial de casos, es muy difícil que los torneos de NBA y Grandes Ligas, puedan efectuarse, lo que supone un “nocaut” fulminante en todos los sentidos.

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