Fuegos artificiales provocan ceguera  

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SANTO DOMINGO.- Las esquirlas metálicas, la arena y las piedrecillas que forman parte del contenido de los fuegos artificiales explosivos pueden producir traumas y heridas con irreversibles secuelas y complicaciones, e incluso provocar la pérdida instantánea de uno o ambos globos oculares.

Así lo afirma el retinólogo Juan Lorenzo Ubiera, de la Fundación Centro Láser, quien llama la atención sobre este problema que ha provocado lesiones oculares a un gran número de niños y adultos.

Ubiera agrega: “Cerca de la mitad de las víctimas de accidentes provocados por fuegos artificiales en temporadas navideñas en la República Dominicana tiene menos de 15 años y la tercera parte de las personas que han sufrido lesiones oculares por esa causa han quedado ciegas”.

Estadísticas
De acuerdo al especialista, las estadísticas revelan que el 45% de esos sucesos son protagonizados por niños, niñas y adolescentes, el 40% de los cuales sufre lesiones en las manos, el 20% en los ojos, otro 20% en la cara y la cabeza, y el resto en otras partes del cuerpo, incluidos los genitales.

Ubiera, quien trata casos dramáticos de daño ocular por artefactos pirotécnicos utilizados en las fiestas de fin de año, aseguró que la pólvora, el fuego y el calor provocado por los “montantes”, “tumba-gobiernos”, “torpedos”, “velas romanas” y otros artefactos explosivos los convierten en polvorines en potencia y en agentes indefectibles de desgracias.

“La mayoría de las quemaduras por fuegos artificiales suceden a menores que, en un 90% de los casos, estaban acompañados por personas adultas. Los ojos, nobles órganos que alcanzan apenas 22 ó 23 milímetros de longitud, son particularmente vulnerables a las quemaduras, laceraciones y perforaciones por fuegos artificiales”, sentenció.

“Los artefactos explosivos, indicó el experto del Centro Láser, emiten partículas que viajan a grandes velocidades por la detonación, producen una onda expansiva y se comportan como proyectiles que impactan los ojos”.

Sin excepción
Afirma: “Todas las navidades los fuegos artificiales destruyen ojos. Por lo general, el globo ocular se rompe como si fuese una pelota ante el impacto de la dispersión de partículas a gran velocidad, donde un daño a su anatomía se traduce en pérdida de la visión, en ocasiones de forma total”.

Para el retinólogo, no hay buena ni mala pirotecnia, con ni sin autorización. Entiende que los fuegos artificiales deben dejárseles a los pirotécnicos.

Los autorizados
El médico sugirió que sean el Gobierno o las empresas privadas los que organicen y patrocinen espectáculos pirotécnicos navideños, manejados por profesionales, para evitar hacer daño.

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