Fracaso venezolano
Los peloteros venezolanos ocupan un sitial muy importante en las Mayores, porque son el segundo país mayor productor de jugadores de béisbol hacia los Estados Unidos, detrás de República Dominicana.
Dejaron atrás a Puerto Rico y siguen avanzando. Mencionar a Johan Santana, Miguel Cabrera y a Carlos González es más que suficiente para afianzar lo que digo.
Los Tigres de Detroit, conociendo esa realidad, han hecho de su equipo una embajada venezolana en la ciudad de los MOTORES y le han otorgado un papel protagónico sin tener resultados satisfactorios.
¿Por qué digo eso? Sencillo, Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, Miguel Cabrera y Victor Martínez están dentro del conjunto, y un récord de 12-16 hasta el lunes- no es una marca para un equipo con jugadores de ese nivel. Guillén está desde 2004, Magglio llegó en 2005, Cabrera en 2008 y Martínez este año.
El éxito se mide por los resultados, no obtienen el primer lugar de División desde 1987, o sea, ¿me comprenden? No me caracterizo por la mezquindad, y reconozco que Miguel Cabrera ha realizado su trabajo ofensivo, pero sus problemas fuera del terreno con el alcohol han opacado su buena actuación. ¡He dicho!